Oaxaca de Juárez, 23 de abril. Cada año en esta fecha, una ciudad es elegida como la ‘capital mundial del libro’ y con ella se arrancan las ‘ferias de los libros’. Pero…¿qué se conmemora en este día?
El día 23 de abril fue elegido para celebrar el “Día internacional del Libro” porque se creía que coincidían los fallecimientos de tres importantes representantes de la lectura: Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. Aunque luego se supo que Cervantes había muerto el 22 y que lo enterraron el 23 y que Shakespeare murió en verdad el 3 de mayo del calendario gregoriano, se dejó esa fecha fija para celebrar la lectura puesto que otros dos importantes autores sí fallecieron este mismo día: William Wordsworth (1850) y Josep Pla (1981).
La idea original del Día del Libro fue del escritor y editor valenciano Vicente Clavel Andrés que, en 1925, le propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona, la celebración del ‘Día del Libro’ el 7 de octubre de cada año coincidiendo con la fecha en la que se creía que había nacido Cervantes. Un año después, Alfonso XIII firmaba un decreto por el que se hacía oficial la celebración del Día del Libro en España a la vez que se celebraba en Buenos Aires una Exposición del Libro Español. Pero el hallazgo de esta coincidencia que luego no fue, fue el inicio para la celebración oficial en España y Argentina, y luego en el resto del mundo.
La celebración instaurada cada 23 de abril arraigó rápidamente en toda España, en especial en las ciudades sede de Universidades, desde Barcelona se extendió por toda Cataluña, donde se celebra el mismo día de San Jorge (Diada de Sant Jordi). Con el tiempo se hizo tradicional en Cataluña el intercambio y regalo de rosas y libros entre parejas y personas queridas en esa fecha, convirtiéndose en una de las jornadas populares más celebradas.
Esta tradición fue uno de los argumentos utilizados por la Unesco en la Conferencia general celebrada en París en 1995 para declarar el 23 de abril Día Internacional del Libro. La Unión Internacional de Editores propuso esta fecha a la UNESCO, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. La Conferencia General de la UNESCO la aprobó en París el 15 de noviembre de 1995, por lo que a partir de dicha fecha quedó establecido el 23 de abril como el “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor”.
