Oaxaca de Juárez, 7 de junio. Aunque muchos digan que hay que darlo todo por amor, en realidad no es así
Si tú también eres del tipo romántico que le gusta demostrar todo su amor, seguramente varias veces te cruzó por la cabeza esa idea de que, independientemente del resultado, lo mejor es siempre darlo todo por amor, pero en este artículo te contaré por qué esto no es necesariamente correcto.
El amor viene de todos lados
No hay una regla escrita de a quién deberías amar y por qué. Cuando amas a alguien, esto simplemente sucede, ya sea que te hayas topado con esta persona en la escuela, en el parque, en el trabajo, o en sitios de citas como Loventine, que últimamente han venido ganando mucha popularidad y por buenas razones. Este bonito sentimiento puedes experimentarlo sin muchos filtros y muchas veces nos toma por sorpresa porque es algo que no siempre vemos venir.
Amar no es un algo que puedas experimentar con una simple orden, con un simple mandato. Es algo que se da y que se construye conforme pasa el tiempo y convives más con esa persona y sí, es normal querer expresar todo nuestro sentir hacia ellos, sin embargo, a veces es necesario poner límites.
Hasta dónde demostrar amor
Para demostrar nuestros sentimientos hacia otros, en especial si somos del tipo romántico, muchas veces es necesario aplicar un filtro muy esencial y que seguramente has escuchado en algunas películas: el amor por uno mismo. Puede sonar muy trillado, pero solamente cuando experimentas la ruptura con esa persona entiendes la importancia de esto.
No quiere decir que debemos convertirnos en personas frías y no sentir cariño por otros, pero algo que debería estar constantemente en nuestras cabezas es la pregunta de: “¿me estoy dando amor a mí mismo?”. De esta manera, no solo nos protegeremos de un corazón roto, sino que también podremos darnos cuenta de si lo que sentimos por el otro es realmente amor o si se trata únicamente de nuestra propia necesidad afectiva, que muchas veces es difícil de distinguir.
Esto tampoco significa que debes evitar realizar actos de cariño, pero procura siempre realizar actos de cariño hacia ti mismo porque cuando dejas de hacerlo, cuando haces más por otro de lo que haces por ti, empiezas a esperar de ellos algo que no necesariamente tienen que darte y es ahí donde empezamos a sentirnos heridos.
Mira las películas que te gustan, lee un libro de vez en cuando, cómprate una revista, sal a comer un helado. Date las cosas que te gustan y te interesan y no esperes que otro tenga esos detalles hacia ti. Cuida tu cuerpo, tu mente y tu espíritu; date ese cariño que ninguna otra persona puede darte y verás cómo además de mejorar tu vida, mejorará tus relaciones con los demás.
No esperes de otros algo que puedes darte a ti mismo.
