Oaxaca de Juárez, 12 de noviembre. Donald Trump tiene en mente un equipo formado por empresarios estadounidenses, miembros del gobierno del republicano George W. Bush y políticos que le apoyaron desde el principio.
Prometió contar con el mayor número posible de secretarios provenientes del sector privado. Por ello, se espera que “contrate” a consejeros delegados y jefes de banca de inversión para los departamentos clave de su administración.
Como secretario de Estado, el nombre que más fuerte suena es el exportavoz de la Cámara de Representantes Newt Gingrich. El congresista de Carolina del Sur fue responsable del juicio político (impeachment) contra Bill Clinton por el caso Lewinsky.
También se escucha el nombre del embajador de Bush ante la ONU, John Bolton, famoso por ser uno de los halcones en política exterior.
Como secretario del Tesoro, Trump dijo durante su campaña que quería que fuera Steven Mnuchin, jefe financiero del banco Goldman Sachs.
En cuanto al secretario de Defensa, se barajan diferentes nombres, entre los que destacan Jeff Sessions, senador conservador de Alabama. También habría que tener en cuenta para el Pentágono al general retirado Mike Flynn, ex director de la Agencia de Inteligencia de Defensa.
El próximo sheriff (fiscal general) de EU podría ser el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani. El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie también podría ser considerado para este puesto.
Entre sus preferencias como secretario de Interior se oye el nombre de la exgobernadora de Alaska Sarah Palin.
Como secretario de Seguridad Nacional, el candidato perfecto sería el sheriff del condado de Milwaukee David Clarke, famoso por su oposición al movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan), que surgió tras la violencia policial en el país vecino.
Entre sus favoritos a secretario de Comercio están el inversor multimillonario Wilbur Ross y el gobernador Christie.
En cuanto al próximo secretario de Sanidad, está claro que Trump quiere una persona contraria al Obamacare, por ello se baraja el nombre Ben Carson, neurocirujano y excandidato a las primarias republicanas.
El futuro secretario de Energía podría ser Harold Hamm, consejero delegado de Continental Resources.
Por otro lado, Trump nombró a tres de sus hijos, Donald Jr. y Eric, así como su hija Ivanka, para formar parte de su comité de transición, que encabeza el vicepresidente electo Mike Pence.
“La misión de nuestro equipo es clara: armar el grupo de exitosos líderes más altamente calificados (…) Comenzaremos la urgente tarea de reconstruir esta nación: específicamente trabajo, seguridad y oportunidad”, afirmó el político.
La Razón
