Excélsior
Oaxaca de Juárez, 21 de junio. Son el músculo de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Forman parte de la estructura del gobierno estatal.
Se les conoce como “los duros”, pues son inflexibles, incluso, con los mismos dirigentes de la gremial. Se trata del Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE), dependiente del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO). Es decir, el motor de las movilizaciones de la Sección 22 está en la propia burocracia.
El capital del PAAE es su fuerza en las marchas y movilizaciones; son unas 15 mil personas que trabajan como secretarias, intendentes, auxiliares administrativos, servicios generales, capturistas, auxiliares contables y oficiales de transporte, entre otros.
No son docentes y no se encuentran frente a grupo, por lo tanto sus plazas son del orden administrativo y en consecuencia los salarios son menores; en el PAAE recae la contundencia de la marcha, el plantón y la protesta.
“Tienen el número y la presencia”, según ellos.
Desde la descentralización educativa en Oaxaca, en 1992, los cotos de poder encontraron su nicho, no sólo en la cúpula del Comité Ejecutivo Seccional (CES) de la Sección 22 del SNTE, sino también dentro del PAAE.
En la historia reciente del Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) en 2013, cuando se presentó un ajuste de salarios y un mínimo aumento a sus prestaciones, en comparación de los docentes, el PAAE amagó a la dirigencia sindical con iniciar su propia lucha a favor de sus intereses, pretendieron integrarse en una nueva sección sindical, sin lograrlo, porque la cúpula sindical de la Sección 22 concilió con las delegaciones sindicales que tienen la fuerza de 15 mil trabajadores del PAAE.
Presencia
El PAAE está en las ocho regiones de la entidad, en las supervisiones escolares, jefaturas de zona, oficialías y en los propios planteles educativos, pero su mayor concentración se ubica en el edificio central del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) en donde se concentran casi dos mil trabajadores agrupados en las delegaciones sindicales D-III-4, D-III-5 y D-III1, quienes realizan mensualmente más de 300 servicios administrativos.
Las tres delegaciones sindicales del PAAE en el IEEPO controlan desde la salida de jefes de Departamento, del personal de confianza, el cumplimiento de acuerdos internos, la filiación de nuevos ingresos con la entrega de plazas a familiares de los propios trabajadores, compensaciones por horas extras y el manejo absoluto de la distribución de los llamados “nutrivales”, los cuales los entregan de acuerdo con el puntaje obtenido por su participación sindical en paros, marchas, bloqueos, reuniones y protestas de la Sección 22.
El hacinamiento en el edificio central del IEEPO es evidente. Al crecer la plantilla de personal se reducen los espacios físicos en donde puedan trabajar, crece la desconfianza, las riñas y envidias; cuidan celosamente su trabajo y se registran conflictos no sólo laborales, sino hasta personales. Un microuniverso donde la aglomeración obliga a los trabajadores a resguardar celosos, sillas, computadoras y archivero, usando cadenas que sujetan al piso para que otros no les roben su equipo e insumos. En el pasillo, el usuario del servicio se encuentran escritorios desvencijados, sillones rotos, torres de cajas y de papel amarillento, equipo de oficina destartalado inunda las dos plantas del edificio central del IEEPO.
La memoria colectiva no recuerda cuándo fue la fecha en que la sede central del IEEPO recibió mantenimiento.
Hacinamiento
En el edificio central llegan a congregarse alrededor de tres mil personas en horas y días normales laborales, desde trabajadores sindicalizados, de confianza, directivos, personas como docentes, jubilados, pensionados y terceros que asisten a realizar trámites.
La venta de artículos de belleza, colchas por catálogo, ropa interior, artículos de importación, dulces, tandas, cajas de ahorro, préstamos con intereses, intecambios, hortalizas orgánicas, comida y hasta perros, son algunas de las actividades alternas que se realizan entre la comunidad del PAAE, sin faltar las reuniones internas sindicales para revisar la asistencia de los agremiados en su pasada lucha sindical, los puntos que les corresponde, y el reparto de los “nutrivales”, “vacaciones” y demás privilegios.
La fuerza del PAAE al interior del IEEPO va desde el condicionamiento, amenazas y acoso laboral. En su poder está la decisión de las permutas laborales; también son ellos quienes deciden quién entra y quién no. Para ello levantan actas y acuerdos internos que evitan otros ingresos.
Los jefes de departamento no tienen opinión o decisión, por lo que existen trabajadores desubicados que no tienen áreas de adscripción y sólo asisten a firmar a la Coordinación de Personal y Relaciones Laborales, entrada y salida para su registro de asistencia.
En el PAAE recae la responsabilidad de los nombramientos y ascensos del escalafón, que la Reforma Educativa se propone cambiar para restarle poder a su coto.
A partir del 15 de julio de cada año, se gira una circular en el que se abre el periodo vacacional para el personal del PAAE y con ello calendarizar el periodo correspondiente a 20 días hábiles de acuerdo con las necesidades de cada una de las oficinas.
El documento de autorización lleva tres firmas: la del jefe inmediato, de la representante sindical y de la secretaria general de la delegación sindical a la que se pertenece, sin ninguna de ellas no es posible el procedimiento.
Sin réplica
Los jefes no presentan ninguna objeción, ya que se basan en los derechos sindicales que han logrado los propios trabajadores durante sus años de lucha; el problema es la autorización de parte de la delegación sindical, ya que ésta se basa de acuerdo al puntaje que obtuvieron en el último año de lucha.
En esta decisión se han realizado reuniones muy prolongadas, con extensas discusiones, riñas, pleitos y hasta venganzas por parte de los propios agremiados.
Los jefes de departamento y personal de confianza sólo están para autorizar y obedecer a la PAAE. A su vez, la dirigencia sindical de la Sección 22 prefiere no involucrarse en los temas administrativos.
BOLA DE NIEVE
- El origen de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) fue el 17 de diciembre de 1979
en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas - La CNTE se formó promovida por movimientos regionales de maestros en Chiapas, Tabasco, La Montaña de Guerrero y La Laguna.
- Con la descentralización educativa en 1992 la CNTE no sólo acumuló ingresos en sus arcas, también ganó poder. Al establecerse que cada gobierno estatal tendría a su cargo la educación de sus entidades también surgió una nueva negociación salarial, la cual ha dado ganancias a la CNTE, sobre todo en Oaxaca, donde tienen el control de la IEEPO.

