Jorge Castañeda *
Oaxaca de Juárez, 18 de marzo. El ozono (O3) es un gas que se forma y reacciona por la acción fotoquímica de las radiaciones solares en presencia de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno, el cual está presente en dos capas de la atmósfera.
En la parte más alta de ésta forma una capa que protege al planeta de los rayos ultravioletas, pero al nivel del suelo el ozono superficial u ozono troposférico es un peligroso contaminante del aire, pues causa diversos daños a la salud de la población e incluso cáncer.
La exposición a niveles sostenidos de ozono afecta a varios órganos pero principalmente produce inflamación de los pulmones, alterando su elasticidad normal, disminuyendo la capacidad del individuo para defenderse de las infecciones y en forma general irritación de todas las membranas que cubren al organismo, (piel, conjuntiva de los ojos, mucosa de la nariz y boca).
Lo anterior significa que la función pulmonar estará afectada, con dificultad para aspirar aire, disminución en la capacidad pulmonar, ardor y resequedad de garganta y, si se padece alguna enfermedad respiratoria como un resfriado, este será más intenso y prolongado.
En aquellos sujetos que tienen alguna otra enfermedad cardiaca o bronquial como asma, se empeorarán considerablemente sus síntomas.
Cabe destacar que el ozono superficial u ozono troposférico es un contaminante secundario, ya que no se genera directamente, sino que se forma a partir de otros contaminantes y puede reaccionar con otras sustancias, todo ello por la acción de la luz solar.
En síntesis, el ozono se forma básicamente por la acción fotoquímica de las radiaciones solares en presencia de los hidrocarburos y los óxidos de nitrógeno.
La exposición de corta duración a una concentración punta de ozono puede afectar de forma temporal a los pulmones, el tracto respiratorio y los ojos. También puede aumentar la susceptibilidad a los alérgenos respiratorios.
En ese sentido, cabe subrayar que la exposición a largo plazo, incluso a concentraciones de ozono relativamente bajas, puede provocar una disminución de la función pulmonar.
Según información de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés), a la cualforoambiental.com.mx tuvo acceso, estudios llevados a cabo en países europeos y de la Unión Americana demuestran que el ozono aumenta la frecuencia en los casos de asma e incide en el largo plazo para la aparición de cáncer de pulmón.
La fuente refiere que la presencia de otros contaminantes del aire, en particular las partículas suspendidas, puede potenciar o modificar los efectos del ozono, y viceversa.
Dentro de una población, cada individuo responde de manera diferente a la exposición al ozono, dependiendo de su edad, de si es asmático, de la cantidad de aire que respire y del tiempo que haya estado expuesto al ozono.
Se sabe poco acerca de las causas de esta disparidad en la respuesta de los individuos, pero parece estar relacionada con las diferencias genéticas, así como a su nutrición.
Hasta ahora, no se ha determinado un umbral por debajo del cual ninguna persona esté afectada por el ozono, ya que los individuos responden de manera muy diferente a la exposición al ozono.
Por el contrario, sí se ha determinado un umbral para el daño y la inflamación de los pulmones, el cual está por arriba de los 50 puntos del Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA), que se utiliza en algunas ciudades de México y de otras metrópolis del mundo.
Cabe señalar que gran parte del año, las ciudades más pobladas del planeta suelen rebasar por mucho los 50 puntos del IMECA, por lo que su población está expuesta permanentemente al daño que ocasiona el ozono.
Por otro lado, es importante destacar que los niveles de ozono en el exterior no son iguales en las distintas zonas de una misma ciudad y varían a lo largo del día, siendo de las 11.00 a las 19:00 horas el período más crítico en cuanto a la concentración de este gas.
También hay que considerar que las concentraciones de ozono en interiores son por lo general un 50% menores que las del exterior, por lo que en caso de existir alta contaminación por este gas, se recomienda permanecer el mayor tiempo posible en lugares cerrados, evitando al máximo las actividades al aire libre.
Finalmente, es preciso tomar en cuenta que los niños, los adultos mayores y las personas con alguna enfermedad respiratoria son especialmente susceptibles a los daños que causa el ozono, por lo que en este grupo de población se deben extremar precauciones.
Colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
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(Con parte de información de la EPA)
Imagen: Internet
