Oaxaca de Juárez, 15 de abril. La comunidad científica, dicen los que saben, está indignada con la directora de Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla Roces, por mentirosa.
No sólo porque se apropió de la vacuna “Patria”, cuya sangre es neoyorquina, sino que para darle legitimidad a su anuncio puso el logo de la UNAM, cuando ni un peso le ha dado, ni a la Universidad de Querétaro, por sus investigaciones para el desarrollo de una vacuna contra la Covid.
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