Jorge Castañeda
Oaxaca de Juárez, 12 de mayo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicaron las nuevas directrices para reducir los daños causados por los plaguicidas, particularmente los considerados con un riesgo tóxico especialmente elevado para la salud y el medio ambiente.
A través de un comunicado de la FAO, al cual foroambiental.com.mx tuvo acceso, se destaca que los productos con toxicidad aguda elevada son los responsables de un elevado número de casos de intoxicación inmediata, sobre todo en los países en desarrollo.
Mientras que la OMS aseguró que los productos con efectos tóxicos crónicos pueden provocar cáncer o trastornos del desarrollo en niños en fase de crecimiento.
La FAO recordó que en los países industrializados no se permite el uso de los llamados “plaguicidas muy peligrosos”, o bien su utilización está muy restringida y estrictamente regulada.
Sin embargo, reconoció que estos mismos plaguicidas siguen siendo fáciles de conseguir en los países en desarrollo, en los que se utilizan abiertamente y sin control adecuado.
Asimismo, el organismo internacional advirtió que incluso los productos peligrosos que aún están permitidos en los países industrializados pueden causar graves problemas en el mundo en desarrollo, donde las circunstancias en las que se utilizan pueden ser muy diferentes y mucho más peligrosas para la salud y para el medio ambiente.

Plaguicidas muy peligrosos
Como ejemplo, destacó que los pequeños agricultores en los países en desarrollo no suelen tener, ni utilizar, el equipo de protección necesario y acostumbran a usar pulverizadores de mochila, los cuales conllevan un alto riesgo de exposición.
Refirió que limitar la utilización de estos productos muy peligrosos suele ser difícil, por lo que acaban siendo empleados de forma generalizada y por personas no calificadas.
La FAO mencionó que entre las consecuencias más evidentes de esta práctica, se encuentran numerosos casos de intoxicación, contaminación de alimentos, daños severos a la fauna y flora, así como al suelo y a los cuerpos de agua, e incluso a los acuíferos.
En este sentido, el organismo internacional afirmó que un grupo relativamente pequeño de plaguicidas muy peligrosos, suele ser la causa de la mayoría de las intoxicaciones que se presentan a nivel mundial.
Destacó que en muchos casos, estos plaguicidas pueden ser sustituidos por productos menos peligrosos, o mejor aún, por enfoques de manejo integrado de plagas (MIP), que tienen como objetivo reducir la dependencia de los plaguicidas.
Por su parte, la ONU indicó que las directrices publicadas para reducir los riesgos en la utilización de estos productos, ofrecen una hoja de ruta para ayudar a los países a identificar y gestionar los plaguicidas muy peligrosos.
Abundó que esto incluye realizar inventarios, evaluar los riesgos y las necesidades reales, y tomar las medidas para mitigar los riesgos de la utilización de plaguicidas.
Puntualizó que en muchos casos, habrá que retirar el producto de forma gradual, pero en otras situaciones, en las que no existan buenas alternativas, se podrían considerar otras medidas para mitigar los riesgos.
La ONU concluyó que las condiciones locales de uso y la viabilidad de las medidas de control deben ser un factor importante en la toma de decisiones, pero siempre tomando en cuenta evitar riesgos a la salud y al medio ambiente.
Mientras tanto, la FAO emitió datos respecto a un conjunto de herramientas para el Registro de Plaguicidas, esto con el objeto de ayudar a los gobiernos a realizar evaluaciones de peligros y riesgos, como parte de su proceso nacional de aprobación de plaguicidas.
Dentro de este paquete de medidas, destacó finalmente que se debe hacer una revisión de plaguicidas que han sido aprobados en el pasado, pero que actualmente se consideran muy peligrosos, debido a recientes estudios que así lo han determinado.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
La mejor página sobre Ecología en México
(Con parte de información de la OMS y de la FAO)
Imágenes: Internet
