Oaxaca de Juárez, 2 de marzo. Nuevos documentos del caso Odebrecht revelan que hubo un beneficiario distinto a Emilio Lozoya en los sobornos pagados, presuntamente, a cambio de obras en la refinería de Tula.
En un sistema secreto llamado “Drousys”, Odebrecht asignaba a cada beneficiario de los sobornos un “codinome” o código secreto para ocultar su identidad. A Emilio Lozoya, por ejemplo, se le identificaba con el código “Salvador”, según consta en múltiples documentos del expediente de Brasil.
Sin embargo, de los 10 millones 387 mil dólares que el departamento de sobornos destinó a México entre 2012 y 2014, sólo 3 millones 150 mil dólares identifican como destinatario a “Salvador” (presunta clave secreta de Lozoya). El exdirector de Petróleos Mexicanos, quien está preso en España esperando juicio de extradición, ha negado el haber recibido sobornos.
Otros 5 millones 620 mil dólares se asignaron a otro personaje aún sin identificar al que en el sistema Drousys se le dio el código de “Latino”, y de un millón 617 mil dólares no se precisa quién fue el destinatario.

En los documentos consultados por MCCI no aparece la identidad de “Latino”. Sólo los exdirectivos de la constructora brasileña saben a qué persona del gobierno de Enrique Peña Nieto o del propio Odebrecht correspondía ese apelativo.
Una posibilidad es que ese apelativo corresponda a Rodrigo Tacla Durán, un abogado brasileño que era utilizado por Odebrecht como intermediario de pagos de sobornos en el extranjero. Pero en un cuestionario enviado a Tacla, éste negó conocer los pagos ilegales realizados a Pemex.
Los documentos secretos a los que tuvo acceso Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) forman parte de “División de Sobornos”, una investigación coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en Inglés).
Esos documentos fueron extraídos por las autoridades de Brasil del sistema secreto Drousys, el cual -según ha declarado el fiscal del caso Lava Jato, Orlando Martelo- registraba exclusivamente pagos ilícitos y era utilizado para ocultar sobornos o financiamiento electoral.
Como parte de un acuerdo de culpabilidad con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Odebrecht ha confesado que la División de Operaciones Estructuradas “funcionó efectivamente como un departamento de sobornos”. Y esa área fue la que desarrolló y manejó la plataforma Drousys, a la que tuvo acceso MCCI.
Los correos interceptados
Entre los más de 13 mil documentos secretos revisados por MCCI hay correos electrónicos, órdenes de pago y estados de cuenta bancarios que detallan las fechas de los sobornos y las obras que Odebrecht obtuvo a cambio en todo el continente.
Por ejemplo, se localizó un correo enviado por “Tumaine”, que era la identidad secreta de Angela Ferreira Palmeira, la contadora del departamento de sobornos de Odebrecht, en el que ordena realizar 11 pagos entre el 28 de mayo y el 6 de junio de 2012, uno de ellos por 510 mil dólares a la empresa Latin America Asia Capital Holding, vinculada con Emilio Lozoya.
El correo con el título “Pagos Urgentes” lo dirigió a “Giginho” y a “Gigo”, que eran los códigos secretos asignados a los hermanos Marcelo y Olivio Rodrigues Junior, dos de los operadores financieros encubiertos de la división de sobornos de Odebrecht.
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