Saraí Jiménez
Oaxaca de Juárez, 28 de octubre. Zineb El Rhazoui, integrante de la redacción del semanario satírico “Charlie Hebdo”, reconoció las condiciones en las que trabajan los periodistas mexicanos, al afirmar que en este país las amenazas en contra de la libertad de expresión son difusas.
En el marco de la realización de la 35 Feria Internacional del Libro de Oaxaca, la periodista aseguró que le impresionaba el coraje y valentía de los periodistas mexicanos, ya que no creía que el estado islámico fuera más peligroso que la mafia o la clase política mexicana.
“México es uno de los primeros países del mundo con el mayor número de periodistas asesinados, cada vez que una enfermedad toca un país siempre son los reporteros los primeros en pagar el precio”, lamentó.
Luego del atentado contra Charlie Hebdo el pasado 7 de enero, en donde murieron 8 de sus compañeros, participó en la llamada edición de los supervivientes, en la que reconoció que fue muy difícil al momento de decidir el rumbo que tomaría Charlie Hebdo.
“La redacción de Charlie Hebdo se volvió un conjunto de traumas, había una voluntad para que el semanario siguiera y de continuar haciéndolo como en el pasado, entonces decidimos que era necesario seguir efectuando el trabajo por el que nuestros amigos murieron”.
“Desafortunadamente las cosas no suceden en la redacción como quisieran los periodistas, se publicó una columna en el periódico “Le Monde”, ya que después de los atentados hubo una marea de dinero de más de 20 millones de dólares que entraron al semanario, pasamos de ser medio pobre a uno de los más ricos, desafortunadamente todo ese dinero no está en las manos de los reporteros sino en la de los dos accionistas de Charlie Hebdo”, agregó.
Después del atentado a un medio de comunicación francés, cuna de la libertad, la co fundadora del grupo Movimiento Alternativo por las Libertades Individuales (MALI) recomendó a los periodistas no ceder a la amenaza ni al miedo, “porque mientras seamos más y estemos juntos para expresar nuestra opinión será menos la presión, si somos más el precio será más bajo por compartir el precio de la amenaza”.
“No hay forma de hacer otra cosa, no debemos negociar con nuestra libertad de expresión y de editorial”, resaltó.
Al afirmar que los grupos terroristas representan una categoría de gran amenaza en Francia y en todo el mundo, lamentó que el estado islámico haya catalogado a la revista cómo satánica.
“La gente en Francia tiene miedo de hablar de temas aunque sean legales, los reporteros también tienen miedo porque han llegado a buscarlos para confrontarlos, la portada del profeta de Charlie Hebdo originó que muchas casas redactoras tengan miedo a publicar ciertos temas”, aseveró.
La profesora, ayudante de la Universidad francesa de Egipto, manifestó que el director de Charlie Hebdo también fue asesinado por el silencio de la sociedad intelectual francesa, “así que debemos estar conscientes del peligro que implica poder hablar”.
Ante el cuestionamiento si Charlie Hebdo estaba obsesionado en hablar del Islam, respondió que esta afirmación era de aquellos que se servían de falsa propaganda para decir que nadie puede hablar mal del Islam.
“Solo se tuvieron 3 portadas en el diario de profetas, cada que se habla de los musulmanes ellos eligen responder con violencia, en el 2012 mandaron bombas molotov a la redacción, amenazas y en el 2015 vinieron a matarnos”.
“Hemos tenido más procesos legales con la Iglesia Católica por las portadas que hemos hecho y que han considerado blasfemia, hemos hecho más dibujos sobre padres pedófilos y sobre Jesús, en Francia nosotros tenemos derecho de criticar la religión, pero cuando se expresan los musulmanes se creen con derecho a responder por todo el mundo”.
Sobre las muestras de apoyo que recibió el semanario, señaló que no hacía falta que todo el mundo fuera Charlie, “porque decir soy Charlie significa ser capaz de morir por tus ideas”.
A pesar de que vive permanentemente custodiada debido a las amenazas de muerte que ha recibido, dijo que hoy vivía más feliz que aquellos que la amenazaban.
“A pesar de que tengo una prisión ambulante soy libre y ellos viven encadenados a sus ideas”, puntualizó.
