Jesús Jiménez
Oaxaca de Juárez, 2 de octubre. La tormenta tropical Narda afectó los campamentos tortugueros del Santuario Playa de Escobilla y la Playa de Morro Ayuta, con las lluvias que se registraron del 27 al 29 de septiembre.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) señaló que el Centro Mexicano de la Tortuga (CMT) dio a conocer las afectaciones presentadas, lo que será difícil de atender.
En la Playa de Escobilla fueron dañados alrededor de 7.5 kilómetros de playa correspondiendo a 6 kilómetros hacia el Este del Río Cozoaltepec y el calculo de afectación en estas zonas de anidación es de aproximadamente 10% de las nidadas que se encontraban en incubación de la tercera arribada de la temporada 2019-2020.
Se estableció que se perdieron alrededor de 44 mil huevos depositados, quedando también sobre la playa expuestos huevos de otras arribadas que no eclosionaron y cascarones, y de la temporada pasada que también fueron afectados por los efectos de la marea, huevos se encontraban ya fuera de su periodo de viabilidad.
En la Playa de Morro Ayuta la zona afectada fue de 4.2 kilómetros de playa en donde se tenían las nidadas en incubación como producto de la tercera arribada de la temporada 2019-2020, lo que significa que se perdieron aproximadamente 3 millones 998 mil 400 huevos que se encontraban ahí depositados.
La gran cantidad de agua provocó el arrastre de palizadas, troncos, ramas, pastos y desechos inorgánicos así como basura en menor cantidad en el Santuario Playa de Escobilla.
Sin embargo, el Centro Mexicano de la Tortuga destacó que éstas afectaciones ya se han hecho presentes en otras ocasiones durante la temporada de lluvias y huracanes, pues son producto de la amenaza natural a la que esta sujeto el ecosistema, la especie y su habitad de anidación.
La Conanp afirmó que no será una tarea fácil la recuperación y requerirá del esfuerzo conjunto de sociedad, autoridades de los tres órdenes de gobierno, instituciones y organizaciones no gubernamentales, las cuales ya se están realizando desde este 1 de octubre con la remoción de desechos orgánicos e inorgánicos.
Además se apoya con recursos de programas de subsidio como el Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible (PROCODES) y del Programa para la Protección y Restauración de Ecosistemas y Especies en Riesgo (PROREST).
