Cuauhtémoc Blas
Oaxaca de Juárez, Oaxaca. 7 de enero. El Estado de Derecho, qué duda cabe, está más que resquebrajado en Oaxaca. Lo muy grave es que dicho resquebrajamiento no sólo lo hacen los ciudadanos o grupos de presión organizados para obtener así beneficios. Esa anormalidad parte también del mismo gobierno que debería ser el garante de dicho Estado de Derecho.
Los ejemplos están más que a la vista y por todos lados, desde la ostentosa impunidad brindada a los grupos violentos de normalistas y del magisterio que bloquean además de calles y carreteras, empresas privadas y asaltan vehículos. Si acaso detienen a algunos protagonistas de estos delitos, salen muy rápido hasta con disculpas y aplausos. Las agresiones a periodistas sin castigo a los responsables plenamente identificados, así como a defensores de derechos humanos, es otra muestra.
El Instituto Electoral de Oaxaca con la mano en la cintura pospone una y otra vez las elecciones en San Dionisio del Mar cuando eso está fuera de Derecho al tener plazo perentorio la realización de esas elecciones. Asimismo, no sólo fuera de la ley sino en contra de ésta dicho Instituto acuerda la reelección de facto de la autoridad municipal de San Juan Cotzocon al prorrogar el mandato del actual ayuntamiento que debió cambiar ya. De un año que debe durar un ayuntamiento en ese municipio de usos y costumbres, lo habrían “prorrogado” a tres años.
Por todos lados, decíamos, quienes deberían garantizar ese Estado de derecho son los primeros que lo vulneran abiertamente. Otros elementos fundamentales de la sociedad por su calidad de fedatarios públicos son los Notarios. Quienes con la mayor facilidad también entran en componendas ilegales. En el Istmo fue famoso el caso del notario número 35 de Salina Cruz, Jorge Winckler Yessin, quien dio fe de una asamblea apócrifa en San Dionisio de Mar, cuando el asunto de la empresa eólica Mareña Renovable que a fuerza quería instalarse ahí. No lo logró.
Un caso reciente de importancia social es el del Notario Público número 100, Arturo Vásquez Urdiales, quien se encuentra en entredicho por haber dado como visto por él, el original de un documento que evidentemente nunca tuvo a la vista, según los afectados. De esta manera inició un caso judicial que llevó a prisión a un ex regidor del trienio pasado del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez. Veamos.
La versión de Marco Aurelio Vásquez López, ex regidor de Mercados del ayuntamiento pasado está haciendo ruido a las autoridades judiciales de Oaxaca. No obstante fue detenido y encarcelado a mediados del año pasado, ahora exhibe a dichas autoridades de haberlo encarcelado sin pruebas, con un documento apócrifo.
El 7 de junio pasado fue detenido en cumplimiento de la orden de aprehensión librada en la causa 13/2014 por la jueza séptimo de lo penal del distrito judicial del centro, Oaxaca, acusado del delito de abuso de autoridad por omisión en agravio de la “sociedad y de Marina Figueroa Cruz”.
Marina Figueroa habría exhibido ante la jueza una copia certificada por dicho Notario Público de una solicitud; sin embargo, en el juicio nunca pudo exhibirlo aduciendo que ella misma lo entregó al acusado en esos años de los supuestos trámites (2012), por lo que ya no cuenta con ese documento, y tampoco pudo haberlo visto el Notario en 2014.
Precisamente por esa falta de pruebas es que el acusado quedó en libertad, lo anterior al determinar que no está acreditado el cuerpo del delito y por ende tampoco la probable responsabilidad del regidor. Magistrados de la Segunda Sala Penal pusieron en libertad al ex regidor de Mercados contra quien se había dictado formal prisión por el supuesto delito de abuso de autoridad por omisión en agravio de la aludida por no dar respuesta a una solicitud de ésta.
Los magistrados determinaron que la Juez de los autos actuó mal al dictar auto de formal prisión a Vásquez López ya que de la copia supuestamente certificada que exhibió la ofendida fue dirigido, además, a los integrantes de la Comisión de Mercados y Abasto del Ayuntamiento, por lo que no existe indicio que la petición haya sido en forma directa al regidor de marras, así éste no habría incurrido en omisión.
El proceso judicial es el que está en entredicho, no la endeble calidad de los políticos en cuestión. Aunque lo interesante de todo esto es que él ex regidor acusado declara que le armaron este caso para meterlo a la cárcel y hacer una cortina de humo con “chivos expiatorios”. De esa manera —afirma— se evitaría enjuiciar al ex presidente municipal de Oaxaca, Luis Julián Ugartechea Begué, quien no obstante los millonarios faltantes del erario ni siquiera ha puesto un pie en un juzgado, lo que sostiene el ex regidor del PRD del ayuntamiento pasado, Marco Aurelio.
Eso es lo interesante de todo esto, y lo que denuncia el hermano de Eloí Vásquez López —el hermano mayor de esta otra familia protagonista del patrimonialismo político de Oaxaca, como los López-Nelio, los Jara, lo Serrano—, que ya se arreglaron con Ugartechea, y puesto que éste no pisará ni un juzgado siquiera, algunos tienen que pagar el precio de las negociaciones. Por eso es que Marco Aurelio Vásquez López, ex regidor de Mercados del ayuntamiento pasado, se dice “chivo expiatorio”.
La realidad es que ciertamente, el ex presidente Luis Ugartechea ha dejado de ser noticia al dejar de ser cuestionado por sus millonarios faltantes, al parecer las pesquisas de la contraloría municipal actual y las acusaciones contra su gente de confianza han quedado de lado. La venta de plazas, las millonarias deudas a proveedores y al fisco, las licitaciones amañadas de las obras, los millonarios faltantes, parecen haber quedado ya en el olvido.
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