Oaxaca de Juárez, 17 de mayo. El Mundial de 2026 podría convertirse en uno de los torneos más complicados para jugadores y aficionados. Científicos alertan por el posible impacto del calor extremo, señalando que varias sedes de Norteamérica podrían enfrentar condiciones de alto riesgo. 
Las alertas fueron emitidas por dos grupos independientes de investigadores: la red científica World Weather Attribution (WWA) y un grupo de especialistas que enviaron una carta abierta al organismo rector del futbol mundial.
Según los análisis, cerca de una cuarta parte de los partidos programados podrían disputarse bajo condiciones climáticas consideradas peligrosas para la salud.
¿Cómo afecta el cambio climático al Mundial 2026?
El torneo se jugará del 11 de junio al 19 de julio de 2026, en pleno verano boreal, una época marcada por temperaturas elevadas en distintas ciudades sede.
De acuerdo con World Weather Attribution, el calentamiento global incrementó significativamente el riesgo de olas de calor en comparación con el Mundial celebrado en Estados Unidos en 1994.
La climatóloga Friederike Otto, cofundadora de WWA, explicó que el cambio climático ya afecta directamente la viabilidad de organizar grandes torneos deportivos durante el verano en el hemisferio norte.
Los investigadores analizaron los 104 partidos programados en 16 estadios utilizando el índice WBGT, una medición que combina temperatura, humedad, radiación solar y nubosidad para determinar el nivel de estrés térmico en el cuerpo humano.
El estudio concluyó que alrededor de 26 encuentros podrían disputarse con temperaturas iguales o superiores a los 26 grados WBGT, nivel que obliga a implementar medidas especiales de enfriamiento y rehidratación.
Además, algunos partidos alcanzarían o superarían los 28 grados WBGT, considerado un umbral de alto riesgo en el que incluso se recomienda suspender actividades deportivas.
¿Qué sedes del Mundial enfrentarían mayores riesgos por el calor?
Los investigadores señalaron que algunos partidos considerados “de alto riesgo” se jugarán en estadios al aire libre y en horario diurno, principalmente en ciudades como Miami, Kansas City y en las afueras de Nueva York, en Nueva Jersey.
Aunque varios estadios contarán con sistemas de climatización, los científicos señalaron que los aficionados seguirán expuestos a temperaturas extremas en zonas exteriores, accesos y áreas de reunión.
También advirtieron que la humedad puede convertir temperaturas aparentemente moderadas en escenarios peligrosos. Por ejemplo, un índice WBGT de 28 grados puede sentirse como 38 grados en clima seco.
¿Por qué los científicos consideran insuficientes las medidas de FIFA?
Actualmente, la FIFA contempla pausas de hidratación de tres minutos durante cada partido, una medida que será obligatoria en todos los encuentros del .
Sin embargo, los especialistas señalan que ese tiempo en el Mundial resulta insuficiente para que jugadores y árbitros puedan bajar su temperatura corporal.
Los investigadores recomendaron ampliar las pausas al menos a seis minutos y revisar los horarios de los partidos para evitar las horas de mayor radiación solar.
Por su parte, el responsable climático de la ONU, Simon Stiell, afirmó que el riesgo de olas de calor se ha duplicado desde 1994 y pidió acelerar medidas para enfrentar el impacto del cambio climático en eventos deportivos masivos.
Consultada sobre el tema, la FIFA aseguró que mantendrá vigilancia permanente sobre las condiciones meteorológicas durante el torneo.
El organismo explicó que utilizará monitoreo en tiempo real mediante indicadores de temperatura y sensación térmica para aplicar protocolos de emergencia en caso de fenómenos extremos.
El Mundial de 2026 será el primero con 48 selecciones y 104 partidos, lo que incrementará la exposición de jugadores, cuerpos técnicos y millones de aficionados a condiciones climáticas cada vez más severas.

