Edwin Meneses
Salina Cruz, Oax. 7 de julio. Una ciudadana manifestó públicamente su inconformidad con la empresa automotriz CHIREY, luego de adquirir en febrero de 2024 una camioneta modelo TIGGO 4 PRO-PREMIUM 2024, la cual ha presentado múltiples fallas eléctricas desde el primer mes de uso.
A más de un año, el vehículo continúa sin ser entregado en condiciones óptimas, según su testimonio.
La usuaria relata que el primer desperfecto ocurrió en marzo de 2024, cuando el vehículo quedó completamente sin energía.
Tras contactar a la empresa, le indicaron que debía llevar la unidad a la agencia de Salina Cruz por su cuenta, sin apoyo alguno de la marca. Solo después de insistentes gestiones, una grúa fue enviada para recoger el vehículo, pero sin previo aviso fue trasladado a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Posteriormente, recibió una llamada desde la ciudad de Oaxaca informándole que el vehículo había sido reparado, pero nuevamente le exigieron recogerlo por su cuenta.
Apenas cinco días después de recuperarlo, el vehículo volvió a presentar fallas. Fue enviado nuevamente a taller, esta vez en Oaxaca, donde se le informó que había un nuevo desperfecto eléctrico, sin especificar la naturaleza exacta.
La afectada presentó entonces una queja formal ante PROFECO, cuya audiencia de conciliación fue agendada para marzo de 2025, en la que solicitó el reemplazo de la unidad por una nueva.
Aunque durante la audiencia un representante legal de CHIREY prometió darle seguimiento a su solicitud, a la fecha la usuaria afirma no haber recibido ninguna respuesta formal.
Solo se le ha informado que la unidad fue enviada nuevamente a Salina Cruz y que debe pasar a recogerla, sin ofrecer solución definitiva, a pesar de que el vehículo sigue presentando los mismos problemas desde hace más de un año.
Esta mañana la afectada decidió manifestarse en las oficinas de la agencia con cartulinas que pegó en el puerta de acceso del establecimiento.
