Oaxaca de Juárez, 5 de diciembre. Las amplias y constantes campañas dirigidas a fomentar la auto exploración para detectar a tiempo el cáncer de mama ha originado que amplios sectores de la población sobre todos mujeres menores de 40 años, soliciten se les haga la mastografía, aunque la mayoría de ellas registra patologías benignas, señaló la oncóloga, subespecialista en cáncer de mama, Alejandra Armengol Alonso.
Precisó que en estos casos, se detectan enfermedades fibroquísticas, aunque esta patología es mucho más frecuente que el cáncer de mama, por lo que se debe tener especial cuidado en no generar alarma “y no hacer biopsias que no son necesarias ante una patología que no va a tener un impacto en la vida de las personas”.
De ahí la importancia, subrayó, de la auto exploración para que las mujeres conozcan muy bien sus mamas y acudir de manera frecuente a revisión.
Refirió, algunos datos oficiales del sector salud señalan que en nuestro país cada año se registran al menos 23 mil 873 nuevos casos de cáncer de mama, al tiempo de que el números de muertes se ubica en poco más de 5 mil 902 fallecimientos por esta causa.
Existe otro segmento de la población, añadió, entre quienes ante el temor de enterarse que pudieran tener algo, ese miedo las lleva a no hacerse los estudios correspondientes, al tiempo de que una tercera parte de las mujeres no tienen acceso a los servicios de salud para hacerse mastografías.
Otro problema que se ha encontrado, abundó, es que quienes acuden al sistema público a hacerse la mastografía, todavía encuentran fallas en la calidad de la interpretación y se podrían tener resultados falsos positivos o falsos negativos.
En este sentido, Armengol Alonso recordó que hay dos tipos de prevención, la primaria, que tiene que ver con modificaciones en los estilos de vida y están relacionados con hábitos saludables como: mantener un peso adecuado a la talla, alimentación saludable y procurar activación física al menos 30 minutos de actividad aeróbica dos o tres veces por semana.
“Estas son las recomendaciones mínimas para disminuir el riesgo de padecer cáncer de mama”, que dependen de las personas y se pueden modificar porque los riesgos relacionados con el hecho de ser mujer y la edad “contra estos no hay nada que se pueda hacer”.
Señaló que ante la falta de un registro nacional de neoplasias —mismo que apenas se está comenzando a levantar— es muy difícil poder tenerlo el dato exacto de muertes en nuestro país por esta causa.
Sin embargo, refirió, algunos datos oficiales del sector salud señalan que cada año se registran al menos 23 mil 873 nuevos casos de cáncer de mama, al tiempo de que el números de muertes se ubica en poco más de 5 mil 902 fallecimientos.
La especialista abundó en que el cáncer de mama metastásico es aquel que se ha salido de los sitios primarios, es decir la mama o el axila y se ha ido a sitios distantes, enfermedad que no es curable, pero sí tratable, motivo por el cual lo fundamental es hacerse la auto exploración y ante cualquier signo de alarma acudir al médico.
Mayra Galindo, directora general de la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer, subrayó que con motivo del Día Mundial de los Derechos Humanos —que se conmemora el próximo 10 de diciembre—, el llamado es que todas las pacientes con cáncer metastásico tengan derecho a un trato digno, a servicios de calidad y con la rapidez que el caso amerita, sobre todo en aquellas mujeres que no son derechohabientes de ninguna institución, debido a que un alto porcentaje de las mujeres que presentan esta condición, son detectadas en etapas avanzadas.
Destacó además, la necesidad de capacitar a los médicos de primer nivel para que puedan identificar oportunamente estos casos, así como llevar el mensaje de prevención, además de contar con un mayor número oncólogos en el país en incorporar medicamentos de nueva generación en el sector público.

