Oaxaca de Juárez, 15 de febrero. La reunión del presidente Peña Nieto con el Presidente de Turquía la semana pasada representa un precedente importante para la consolidación del grupo de los MIKTA que comprende además a países como Indonesia, Corea del Sur y Australia dentro de un grupo que pretende ser la competencia del bien consolidado grupo de los BRICS.
El concepto de MIKTA como el de BRICS es arbitrario, sin embargo no deja de representa a un grupo de países con características afines que de alguna manera han determinado el acontecer internacional. La realidad es que en los últimos años el grupo de los BRICS conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica ha sido desprestigiado debido a las flaquezas que tiene su economía y que repercuten en su cotidianidad social y política.
Así pues, México lejos de pertenecer a este grupo que busca cambiar el sistema impuesto por Estados Unidos en el que éste se consolida como hegemón, busca otros aliados con los mismos intereses. Lamentablemente para nosotros, el grupo MIKTA no pasa de ser un mero concepto sin reglas explícitas y sin una marco de integración de por medio. Es decir, el grupo MIKTA sigue siendo una esperanza para muchas economías emergentes que esperan perpetuar a Estados Unidos como potencia.
Sin dejar de lado la realidad, la consolidación del grupo MIKTA no sólo daría grandes aportes al sistema internacional formando un equilibrio entre las distintas potencias emergentes, sino que también daría la oportunidad de que los países que forman este bloque puedan gestar iniciativas que promuevan el desarrollo y la cooperación entre ellos. Al tiempo, que podrían mejorar sus índices económicos como en algún momento lo hizo la institucionalización del BRICS.
Claramente estos países no sólo comparten cosas buenas sino que también comparten índices grandes de desigualdad, así como una propensión a los monopolios y luchas contra redes de crimen organizado. Hoy por hoy no podemos como país aislarnos a las distintas realidades que aquejan al país y que al mismo tiempo son compartidas por otros países.
Pienso que la integración es una realidad ineludible para México a la cual estamos renuentes luego de los cuestionables logros del TLCAN. Por lo anterior, pienso importante el acercamiento de México con países cuya realidad y condiciones no sean tan disímbolas a las nuestras y podamos mantener relaciones un tanto más parejas que con Estados Unidos o Canadá.