Oaxaca de Juárez, 4 de junio. El sector del transporte en México ha anunciado un paro nacional masivo programado para el mes de junio. Esta movilización, organizada por la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (AMOTAC), específicamente a través de sus delegaciones en el Estado de México y la Ciudad de México, tiene como objetivo paralizar vías de comunicación clave para exigir soluciones inmediatas a los gobiernos federal y locales. 
El megabloqueo nacional está programado oficialmente para el miércoles 24 de junio de 2026. De acuerdo con la convocatoria oficial emitida por la organización, los transportistas comenzarán su concentración pacífica a las 07:00 horas, mientras que el cierre definitivo de las carreteras y autopistas iniciará de manera estricta a las 08:00 horas de la mañana.
Esta drástica medida surge como respuesta a lo que el gremio considera una falta sistemática de atención por parte de las autoridades. Los transportistas han denunciado de manera reiterada un clima de inseguridad y abusos constantes que dificultan severamente sus operaciones diarias y ponen en riesgo tanto sus vidas como su patrimonio.
Entre las exigencias primordiales destaca la necesidad absoluta de seguridad en carreteras, especialmente en rutas de alta peligrosidad como la autopista México-Puebla, donde el crimen organizado opera de manera continua. Además, exigen un alto inmediato a las extorsiones en retenes federales y militares, así como a los abusos de autoridades municipales que exigen pagos ilegales por supuestas faltas administrativas.
Otro punto crítico de la protesta es el cobro excesivo por parte de los servicios de grúas. Los transportistas denuncian que, al ser multados, las empresas de remolque exigen cuotas exorbitantes que oscilan entre los 80 mil y los 250 mil pesos para liberar un vehículo de carga. Asimismo, rechazan categóricamente el pago de permisos municipales requeridos para ingresar a las ciudades y abastecer productos de la canasta básica.
En el ámbito administrativo, la AMOTAC demanda el establecimiento de tarifas oficiales de operación que sean de carácter obligatorio. De igual forma, instan a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) a acelerar el procesamiento de trámites, incluyendo la entrega de placas, licencias y certificados, así como la actualización de documentos para vehículos de carga y turismo de modelos atrasados que ya se encuentran registrados en el sistema.
El gremio también busca modificaciones legislativas, específicamente en lo que respecta al artículo 133 Bis 3-A de la Ley de Aguas Nacionales. Los transportistas exigen que se modifique la sanción penal impuesta a quienes realizan el traslado de agua, ya que consideran que es una medida injusta que criminaliza la prestación de un servicio vital para la población.
Para ejercer presión, el paro contempla el cierre de las principales carreteras y avenidas del país. En los accesos de la zona centro y norte, los bloqueos afectarán la Autopista México-Querétaro, la Autopista México-Pachuca, la Autopista México-Pirámides y la Autopista Arco Norte, impactando severamente la conectividad logística y comercial.
De manera simultánea, la movilización interrumpirá el tránsito en la Autopista México-Cuernavaca, la Autopista México-Puebla y la Carretera Chalco-México. Dentro del Estado de México, arterias cruciales como la Avenida José López Portillo y la Vía Morelos serán bloqueadas, mientras que los puntos específicos de cierre dentro de la Ciudad de México aún están por definirse.
Ante la magnitud de este paro nacional, las autoridades y los organismos de protección civil recomiendan a la población en general tomar precauciones extremas. Se sugiere anticipar los tiempos de traslado, buscar rutas alternativas y mantenerse informados a través de los canales oficiales para mitigar las severas complicaciones de movilidad que se esperan durante la mañana del 24 de junio.
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