Jorge Castañeda
Oaxaca de Juárez, 08 de mayo.-Las decenas de marchas, bloqueos, plantones y manifestaciones, que prácticamente todos los días padece la Ciudad de México, se han constituido en un importante detonante de la contaminación del aire, ya que al disminuir e incluso impedir la movilidad de los vehículos, éstos generan mucho más emisiones a la atmósfera, tanto de precursores de ozono, como de partículas suspendidas.
Incluso, durante los tres días consecutivos de contingencia ambiental de esta semana que concluye, varios plantones y marchas se llevaron a cabo en la capital del país, destacando la de alumnos del Instituto Politécnico Nacional (IPN), que causaron un verdadero caos vehicular el pasado jueves, sin que ninguna autoridad se atreviera a exhortarlos a suspender o al menos posponer esta actividad, dada la situación de emergencia por los altos niveles de contaminantes.
Respecto a este grave y añejo problema, el titular de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), Martín Gutiérrez Lacayo, pidió al gobierno de la Ciudad de México que impida marchas, plantones y otras movilizaciones de protesta, porque incrementan considerablemente los niveles de contaminación del aire.
Y abundó: “Hemos hecho el llamado nuevamente a la Ciudad de México para que se considere actuar (…) porque no sólo afectan la circulación, también las personas que participan están exponiéndose”.
En declaraciones a la prensa, a las cuales foroambiental.com.mx tuvo acceso, el funcionario dijo que las manifestaciones, marchas y plantones provocan congestionamientos viales, los cuales a su vez incrementan la polución y afectan la salud de millones de personas.
Cabe destacar que en ese sentido, y en el marco de las contingencias ambientales que se vienen registrando desde abril pasado en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México la Secretaría de Medio Ambiente capitalina anunció el desarrollo de un modelo de medición para calcular el incremento en las emisiones de contaminantes durante las marchas o bloqueos.Y es que en la capital del país se registran, en promedio, 15 marchas, manifestaciones, plantones o manifestaciones, las cuales desquician el de por sí caótico tránsito vehicular.
Por ello, y dada la situación de verdadera emergencia ambiental que se registra en la Ciudad de México, son muchos los sectores que exigen implementar acciones urgentes para impedir que este tipo de protestas sigan provocando el cierre de calles y avenidas al amparo de la libertad de manifestación, cuando violan de manera flagrante derechos elementales de millones de capitalinos.
Marchas y bloqueos propician generación de 90 millones de kilos adicionales de CO2
En foroambiental.com.mx publicamos recientemente un estudio realizado por investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN), que demostró científicamente que cuando un vehículo reduce la velocidad, además de que aumenta el tiempo del recorrido, genera más consumo de combustible y mayor emisión de contaminantes a la atmósfera.
Dicha investigación se realizó tomando en cuenta los absurdos límites de velocidad del nuevo reglamento de Tránsito capitalino, que en muchas zonas de la urbe son de 50 ó 20 kilómetros por hora como máximo.
Los investigadores politécnicos descubrieron que con esas restricciones a la velocidad y sólo en un tramo de 3.8 kilómetros, los vehículos podrían generar 29 millones 798 mil 099 kilogramos de dióxido de carbono (CO2) al año.
Y si eso es con una velocidad de entre 20 y 50 kilómetros por hora, imaginemos lo que sucede con los vehículos detenidos casi por completo en largos trayectos debido a un bloqueo o una manifestación, situación que podría al menos triplicar la emisión de esos contaminantes, es decir, un aproximado de 90 millones de kilogramos adicionales de CO2 al año.
A ver si con estos elementos, y justo en el marco de las contingencias ambientales, que lamentablemente se seguirán presentando, por fin se hace algo entre autoridades de la Ciudad de México y las del gobierno federal para impedir que los manifestantes sigan haciendo lo que les viene en gana.
Y no es que estemos en contra de las manifestaciones, las cuales son un derecho constitucional que nos costó muchas décadas y centenares de muertes para que fuera reconocido en la máxima ley del país; de lo que estamos en contra es que estos grupos, con razones justas o sin ellas, sigan pisoteando a diario los derechos de la inmensa mayoría de la población, y sin que haya autoridad alguna que impida estos atropellos.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
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