La Razón
Oaxaca de Juárez, 8 de abril. La Luna pudo originarse de la colisión entre la Tierra y un planeta similar, de acuerdo a un artículo publicado en la revista “Nature”, esto podría ayudar a entender el origen de la Luna
En dicho estudio se determinó que durante los primeros 150 millones de años tras la formación del Sistema Solar, un cuerpo estelar gigante, casi igual que el tamaño de Marte, golpeó y se unió con la Tierra, lo que provocó la expulsión de una gigantesca nube de rocas y otros restos.
Muestras de roca recogidas por la misión Apolo de la Luna, revelan que su composición es similar a la del manto terrestre, lo que supone un serio reto al modelo de formación de la Luna, teniendo en cuenta que otros cuerpos estelares en el sistema solar tienen composiciones diferentes.
Los astrónomos, dirigidos por Alessandra Mastrobuno-Battisti del Instituto de Tecnología de Israel, simularon colisiones entre protoplanetas (pequeños cuerpos celestes considerados embriones planetarios) y compararon la composición de cada planeta que sobrevivió al impacto con la del cuerpo que chocó contra él.
El resultado de esas simulaciones fue que del 20 al 40 por ciento de los cuerpos que impactaron, tenían una composición similar a los planetas con los que colisionaron, mientras que los planetas que se formaron como resultado de esos choques tendían a tener composiciones diferentes.
El artículo señala que combinando los resultados de las simulaciones se puede deducir que el cuerpo celeste que colisionó contra la Tierra debió tener una composición similar a la de la Tierra.
Los autores del artículo sugieren que estos resultados pueden explicar las similitudes de composición entre la Tierra y la Luna y por qué su composición es diferente de las de otros planetas del Sistema Solar.
“Nature” publica además otros dos artículos que aportan evidencias en favor de la teoría de que tras el impacto gigante que formó la Luna, tanto a esta como a la Tierra se les añadió “una última capa” de materiales.
