Oaxaca de Juárez, 10 de julio. ¿Tu aliada o tu enemiga? Tú decides. Una tarjeta de crédito no es mala ni buena por sí misma, pero hay que reconocer que la mayoría de las personas no saben usarla correctamente y terminan odiándola, sin conocer jamás su lado positivo.
Una de las equivocaciones más frecuentes es pagar absolutamente todo con la tarjeta de crédito, y al final de mes tener encima una deuda impagable.
Y es que si bien, es aconsejable usar las tarjetas de crédito para efectuar pagos recurrentes (por ejemplo, para domiciliar el pago de tus servicios), acumular puntos y generar cierto historial crediticio, tampoco se vale agotar la línea de crédito del plástico, si existen otros métodos de financiamiento acordes a cada caso.
Hasta 2016, había asignadas alrededor de 27 millones de tarjetas de crédito en México, según cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), mientras que solo se reportaban 12 millones de créditos personales y 4.4 millones de créditos de nómina. Estas dos últimas opciones poco exploradas son alternativas viables en casos donde se requiere dinero prestado a largo plazo, por ejemplo. La tarjeta no es la solución a todos tus problemas, y por el contrario podría agravarlos, ten cuidado.
Hay dos razones principales para no usar la tarjeta de crédito y son las siguientes: porque sabes de antemano que no podrás cubrir los pagos futuros, incluidos los intereses; y otra porque desde lejos se ve que el establecimiento es inseguro y te podrían clonar el plástico.
Por ello, evita usar la tarjeta de crédito al pagar:
#1 La inscripción y colegiaturas de la escuela. Dado que serán pagos recurrentes, tarde o temprano te rebasarán. Una solución más viable es negociar un esquema de pagos directamente con la escuela, o bien cotizar un crédito educativo con el que puedas deducir impuestos y pagar una tasa de interés más baja que la de tu tarjeta.
#2 Otros créditos. El peor y clásico error. Salir de una deuda endeudándote, solo duplica el problema con más intereses.
#3 Gastos de hospitalización y/o médicos. Todos los pagos de una hospitalización son muy costoso de por sí. Pero si sumas la tasa de interés de la tarjeta de crédito, la cuenta se irá al cielo. En este caso, lo ideal es resolver la urgencia con un préstamo personal a menor tasa de interés.
#4 Compras solo por acumular millas o puntos. Sí, cada vez que usas la tarjeta de crédito, el banco te “devuelve” un porcentaje en millas o puntos que acumulas para canjearlos después. ¡Pero eso nunca puede ser la razón de gastar! Recuerda que si compras para tener descuento, no estás ahorrando, sino gastando más de la cuenta.
#5 El 100% de las vacaciones. Está bien ayudarse de la tarjeta de crédito para comprar el vuelo o hacer algunas reservaciones, pero si todo lo cargas al plástico, será muy pesado volver a la rutina de varios meses con una deuda enorme por pagar un viaje que duró un par de semanas.
#6 Gasolineras dudosas. Estos establecimientos son frecuentes sitios de robo, fraude y clonación de plásticos. Si no vas a ese lugar con frecuencia, opta por pagar en efectivo.
#7 Restaurantes, bares y en general comercios poco fiables. Junto con ponerte en riesgo a un robo de identidad, también te pueden hacer cargos extras no reconocidos.
La tarjeta de crédito puede ayudarte en muchos casos, aprende a detectar sus mejores usos y conoce otros tipos de financiamiento para emergencias. Revisa opciones y ahorra en ComparaGuru.com.
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