Eje Central
Oaxaca de Juárez, 23 de junio. A los maestros de la sección 22 de la CNTE en Oaxaca les toma hasta 12 horas llegar a su ciudad de origen desde el Distrito Federal y viajan en un autobús austero que les cobra 400 pesos, después de haber dormido en una casa de campaña sobre una colchoneta. En tanto, su dirigente, Rubén Núñez Ginez paga siete veces más por un boleto de avión, su recorrido es de una hora 10 minutos y durante su estancia en la capital del país durmió en un hotel, con cama y agua caliente.
El líder de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Oaxaca fue visto en un avión de la compañía Interjet el viernes pasado, en un vuelo procedente del Distrito Federal y con destino a Oaxaca.
Las imágenes, de las cuales EJE CENTRAL tiene una copia, fueron filtradas por miembros de la disidencia magisterial. En ellas se ve a Núñez Ginez sentado en la última fila del avión, ataviado con una gorra de los Pumas y una chamarra de piel color negro. En las fotografías se observa al dirigente viendo su teléfono celular y leyendo una revista durante el vuelo.
Fuentes al interior del magisterio oaxaqueño revelaron que el dirigente nunca viaja en autobús cuando se traslada a la ciudad de México, todos sus traslados los hace en avión.
De acuerdo con las tarifas actualizadas de Interjet, un boleto de la Ciudad de México a Oaxaca tiene un costo de dos mil 45 pesos, ya con impuestos incluidos y un descuento de 20% si se compra el mismo día o un día antes de viajar. Si se hace con dos días de anticipación el precio es de mil 325 pesos, con impuestos y el mismo descuento.
En caso de adquirir un vuelo redondo, éste tiene un precio de al menos tres mil 326 pesos, impuestos incluidos y aplicando el 20% de descuento.
En cambio, los docentes que van y vienen de Oaxaca al plantón que mantienen en el Monumento a la Revolución pagan de 300 a 400 pesos por un viaje sencillo y el doble si es redondo. El recorrido se hace en un autobús austero, cuya única prestación adicional es un baño.
Además de las comodidades y el precio, Rubén Núñez reduce once veces el tiempo de recorrido. Mientras el avión tarda una hora 10 minutos en llegar de una ciudad a otra, las docentes que van en el camión tardan al menos seis horas en hacer el mismo viaje.
Sin embargo, en muchos casos las horas de viaje se pueden duplicar, pues su lugar de trabajo u hogar está a otras seis horas de distancia de la capital de la entidad
El dirigente de la sección 22 tampoco duerme en el plantón del Monumento a la Revolución en casas de campaña y durmiendo en colchonetas bajo el sol y la lluvia, como el resto de sus compañeros.
Él se hospeda en el Hotel Atlantis, ubicado en la calle de Belisario Domínguez, en el Centro Histórico del DF. El costo por noche es de 250 pesos y la habitación tiene una cama King size, regadera y agua caliente.
Las comodidades en las que viaja y se hospeda el secretario general de la sección 22 van en contra del mandato de la Coordinadora de reforzar el plantón y mantenerse en pie de lucha, en tanto no se obtenga la abrogación de la reforma educativa.
