Oaxaca de Juárez, 27 de noviembre. No tienes tiempo ni para hacer la compra. Lo sabemos. Eres un hombre ocupado. Por eso cuando vas al súper compras casi siempre productos precocinados. Lasaña, macarrones y pollo asado envasados, listos para calentar e hincar el tenedor. Lo mismo te pasa con la lechuga. ¿Comprar los cogollos y lavarlos? Qué estamos, ¿en la Edad Media? Tú no tienes tiempo para eso. Compras las hojas ya cortaditas y lavadas, en sus respectivas bolsas transparentes. A ti que te den todo hecho. Que solo quede volcarla en un plato, añadir la lata de atún, y apañado.
“Vaya ensaladita rica me estoy comiendo hoy. Qué sano soy“, piensas. Bueno, pues hemos de decirte que lo que a priori parece algo muy saludable no lo es tanto. Al menos eso es lo que determina el último informe del departamento de infección e inmunidad de la Universidad de Leicester (Inglaterra, Reino Unido), que determina que las bolsas de ensalada preparada son un caldo de cultivo para la salmonela.
Todo ello porque en las bolsas selladas la salmonela se adhiere a las hojas de la ensalada, incluso después de enjuagarlas minuciosamente. Los expertos están tan preocupados por el tema que han advertido a todos los hogares que eviten comprar este tipo de lechugas envasadas, y en caso de que no tengan otra opción instan a que la laven a fondo antes de consumirla. También que eviten que se caliente y que la mantengan fría.
“Este hallazgo ha hecho que aumente la presión sobre los cultivadores, a los que se exige que mantengan altos los estándares en seguridad alimentaria, pues unas cuantas células de salmonela son suficientes para que la enfermedad se extienda”, detalla la investigadora Primrose Freestone a la revista especializada ‘Applied and Environmental Microbiology’ y recogida por ‘Daily mail’. La experta advierte además que unas cuantas hojas dañadas hacen que el patógeno crezca y sea capaz de causar la enfermedad”.
