Ciudad de México, 14 de agosto. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitieron una actualización epidemiológica sobre los brotes de gripe aviar en Latinoamérica. Al menos 15 países de la región reportaron la presencia del virus IAAP A(H5N1) simultáneamente. Las organizaciones aseguraron que en América Latina no se había tenido tal proliferación de gripe en aves y mamíferos desde que se monitorea la situación a nivel mundial.
De noviembre de 2021 a agosto de 2023, la gripe aviar fue avistada por autoridades sanitarias de Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela. De acuerdo con el seguimiento a los casos, la transmisión de la cepa IAAP A(H5N1) ocurre en mayor medida en la ruta migratoria del Pacífico.
Los quince países señalados presentaron aves silvestres contagiadas y la mitad de ellos reportó infecciones en aves de granja y aves de traspatio. Solo en cinco naciones aparecieron casos de contagio en mamíferos, donde enfermaron zorros rojos, zorrillos y lobos marinos. El avance continuo del virus en otras especies es el principal indicador de alarma para las autoridades sanitarias.
En los tres años de monitoreo continuo se reportaron tres eventos donde el virus infectó a un humano. Estados Unidos, Ecuador y Chile se enfrentaron a pacientes de diferente edad y con estados de salud no relacionados. En cada contagio, la persona con gripe aviar requirió hospitalización y respiración asistida, pero conservaron la vida. En promedio, el virus A(H5N1) en humanos presenta una tasa de mortalidad de 50%, aunque el porcentaje puede variar dependiendo de la cepa analizada.
De momento, el virus no ha mutado para que pueda contagiarse de humano a humano. No hay evidencia que indique lo contrario. Los casos contados en todo el mundo muestran que la gripe aviar se contagia principalmente de animal a persona, en criaderos de aves de corral e instalaciones avícolas comerciales. La manipulación de cadáveres de aves, el desplume y el contacto directo o indirecto con heces contaminadas son factores de alto riesgo.
“Se insta a los países a trabajar en forma colaborativa y multisectorial para preservar la sanidad
animal y proteger la salud de las personas. Es esencial que se implementen medidas preventivas
de la influenza aviar en su origen, se establezcan protocolos de detección, notificación y respuesta
rápida ante brotes en animales, se refuerce la vigilancia de la influenza tanto animales como
humanos, se lleven a cabo investigaciones epidemiológicas y virológicas en relación con los brotes
en animales y las infecciones humanas, se comparta la información genética de los virus, se
fomente la colaboración entre los ámbitos de la salud animal y humana, se comunique de manera
efectiva el riesgo y se garantice la preparación para una posible pandemia de influenza en todos
los niveles”, recomendó la OPS.
Como parte de las actividades para mitigar la infección en más países del continente, la OPS capacita a países de Latinoamérica en el manejo de aves contagiadas ante casos de emergencia de gripe aviar. La última de ellas, en julio de 2023, se implementó con personal de servicios veterinarios oficiales de Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Perú, Paraguay, El Salvador y Uruguay. Según el comunicado oficial, al personal gubernamental se le capacitó en metodologías relacionadas con la bioseguridad, despoblación, compostaje y descontaminación.

