Oaxaca de Juárez, 16 de julio. En México solo 16 municipios (0,65%) cumplían la definición de “invadidos” en 1996, cifra que aumentó a 1.350 de 2.456 municipios (55,0%) a finales de 2019. La propagación inicial fue mínima, pero se aceleró entre 2000 y 2010 con la extensión del virus a las costas occidental y oriental. Se prevé que la propagación se produzca principalmente hacia el interior, hacia la meseta central de gran altitud, alcanzando zonas alrededor de Tijuana para 2027-2030 y la zona metropolitana de la Ciudad de México para 2038-2039, cuando más de 80% del país estará invadido. 
Resultados a considerar
En general, los resultados indican que la propagación del dengue está influenciada por una combinación de factores ambientales y de conectividad, donde las características ambientales juegan un papel más sustancial en los primeros años y las características de conectividad se vuelven predominantes a medida que la enfermedad se vuelve más generalizada. Los resultados también indican el potencial para la generalización del proceso de propagación del dengue a otras regiones donde está emergiendo en México.
Si bien los resultados del estudio ofrecen información sin precedente sobre la propagación del virus y la interacción entre los factores ambientales y la conectividad entre territorios, existen algunas limitaciones. Una es la variabilidad en la proporción de infecciones por el virus del dengue notificadas entre países y dentro de un mismo país, así como en el curso del tiempo, debido a los cambios en los patrones de notificación y vigilancia. Otra es la suposición de la persistencia de dengue en un municipio tras superar el umbral de invasión, que se ha definido teóricamente.
En conclusión, los autores señalaron que las predicciones anteriores basadas únicamente en factores ambientales pueden haber sobreestimado el papel de la idoneidad ambiental, ya que con el tiempo la conectividad entre zonas adquiere cada vez más importancia para impulsar la propagación dinámica y no lineal del dengue. Las predicciones del modelo representan un escenario que podría utilizarse para simular y optimizar distintas estrategias de contención con el fin de limitar la propagación futura.
“Las enfermedades infecciosas emergentes no controladas, entre ellas el dengue, brindan una valiosa oportunidad para comprender la propagación de enfermedades con el objetivo último de diseñar mejores estrategias de contención de futuras pandemias”, concluyeron los autores.
El Dr. Hermano Alexandre Lima Rocha es médico, becario posdoctoral en epidemiología en la Harvard School of Public Health, exalumno del curso Effective Writing for Health Care de la Harvard Medical School y profesor de epidemiología en la Facultad de Medicina de la Universidade Federal do Ceará en Brasil. También es científico del desarrollo infantil, realiza estudios epidemiológicos para la generación de políticas públicas que ayuden a aumentar el capital humano internacional y desarrolla investigaciones en estadística específica de inteligencia artificial con uso aplicado en salud pública.
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