Oaxaca de Juárez, 25 de noviembre. La técnica de acolchado o “quilting”, es el proceso de la costura de dos o más capas de tela juntos para hacer un material acolchado más grueso, por lo general para crear un edredón o prenda acolchada. Típicamente, acolchar se realiza con tres capas: la tela de la parte superior o tapa del edredón, de bateo o de material aislante y material de soporte.
La técnica es practicada nivel mundial, aunque no es muy conocida en América del Sur. Sin embargo, hay fuertes tradiciones de acolchados en Asia, Europa, África y las Américas. Las Molas, una técnica autóctona de las comunidades Kuna de Panamá son las telas acolchadas mas conocidas de América Central.
La palabra “colcha” viene del latín Culcita significa un saco de peluche, pero llegó en el idioma Inglés de la francesa palabra cuilte. Los orígenes de acolchar siguen siendo desconocidos, pero las técnicas de costura de empalme, apliques y acolchar han sido para prendas de vestir y mobiliario en diversas partes del mundo desde hace varios milenios.
La prenda más antigua conocida acolchada se representa en la figura de marfil tallado de un faraón del Egipto Primera Dinastía, aproximadamente 3400 aC
En el Museo Textil de Oaxaca (MTO) el taller de la elaboración de ”quilts” (acolchado) fue impartido por la artista Sam Robbins, invitada de Columbus, Ohio, Estados Unidos.
Todos los acolchados comparten técnicas específicas para su elaboración. Acolchando o “quilting” es el proceso de coser dos o más capas de tela juntas para hacer una pieza más gruesa y reunida con guata. Normalmente el “quilt” tiene tres capas, la tapa, la guata y el respaldo. El arte de cada quilt es en la elaboración de la tapa y en la costura para unir las tres capas.
Cada comunidad tradicional que produce quilts tiene sus propias patrones y esquema de colores. Por ejemplo, la comunidad de los “Amish”, un grupo religioso tradicional de Los Estados Unidos, combina telas de un solo color y sus diseños crecen de las combinaciones de los colores. Además, los Amish ponen mucho énfasis en la costura del acolchando. Ellos, usan patrones muy elaborados con plumas, hojas, espirales y arabescos.
El quilt puede ser una expresión artística de la historia de una comunidad. Entre los África-americanos los quilts fueron usados para contar historias de su sufrimiento durante el periodo de esclavitud. También fueron usados para comunicar entre ellos como signos en código para ayudarlos escapar.
Las mujeres de Gee’s Bend en el estado de Alabama conservan la tradición del quilt que comenzó en el siglo 19. Tal vez sus patrones han sido inspirados por las telas de África. Durante el periodo antes de la Guerra civil en los Estados Unidos, las esclavas de Gee’s Bend hicieron los quilts de retrasos de telas con el propósito de mantener a sus familias cómodas en sus camas durante el invierno. Han desarrollado un estilo único de geometría.
El taller de elaboración de Quilts es el tercero que ha impartido Sam Robbins. La Sra. Robbins ha sido envuelta en el proceso de elaboración de quilts por más de dos décadas. Durante su niñez, gustó hacer ropa para sus muñecas y cuando llego su primera hija, Sam hizo su primer quilt para su suegra para anunciar el evento. El quilt fue hecho con un patrón basado en el cuento de la asunción al cielo de Jacobo por medio de una escalera celestial. Sin embargo, el quilt nunca fue dado y la Sra. Robbins dice que es importante guardar sus primeros intentos para documentar el proceso de crecimiento artístico de sus quilts.
Sam ha tenido muchas influencias en su trabajo especialmente del Quilt Surface Designs Symposium. La profesora Robbins nota que la mayoría de los quilts son hechos por mujeres. Ella piensa que la razón es que se puede combinar la elaboración de un quilt con los deberes tradicionales de las mujeres. Se puede elaborar el quilt en cuadrados, cuando el bebé está durmiendo o cuando la comida esta calentando. Además, el quilt puede ser una pieza de colaboración entre varias mujeres, cada una apoyando la otra.
En el taller, las participantes aprendieron cómo cortar patrones para elaborar los cuadrados y combinar los colores para lograr una pieza única.
De acuerdo a Sam, las mujeres de Oaxaca tienen mucha creatividad, un amor para textiles, armonía con los colores y las habilidades de coser. Todas las participantes estuvieron abiertas para aprender nuevas técnicas de trabajar con telas y como se puede ver en las fotos sus resultados fueron exitosos.
(Con información de Jayne Lyons)
