La Política Online
Mario Maldonado
Oaxaca de Juárez, 8 de junio. Dos grandes grupos pelearán el liderazgo en la venta de gasolina y diésel en México, tras la apertura a la importación de combustibles anunciada en abril pasado y de cara a la liberalización de precios a partir de 2018.
Se trata del conglomerado regiomontano FEMSA, el cual ya administra y opera poco más de 300 estaciones de gasolina, la mayoría en el norte del país. El objetivo de este grupo es concluir el 2016 con cerca de 400 estaciones y llegar a 500 antes del 2018, lo cual justificaría invertir en infraestructura de distribución, es decir ductos y flota para transportar los combustibles, de acuerdo con fuentes de alto nivel de la empresa.
FEMSA ya opera una marca denominada Oxxo Gas, en alianza con Pemex, pero analiza lanzar otra en los siguientes meses, la cual no tendrá el logotipo de la empresa productiva del Estado.
Este domingo, Pemex dio a conocer la creación de un programa mediante el cual 16 grupos gasolineros del país podrán instalar estaciones bajo su marca propia, aunque seguirán vendiendo el combustible que produce Pemex.
Hidrosina es el otro gran grupo que busca posicionarse como el expendedor de gasolinas más grande de México, a través de alianzas con otros jugadores del sector. Este lunes la firma tiene planeado presentar sus nuevas estaciones de servicio en asociación con otra empresa gasolinera.
Hidrosina opera 210 estaciones en 26 estados del país y recientemente firmó una alianza con siete grupos gasolineros a nivel nacional, con la cual alcanzarán una escala de 900 puntos de venta.
Este grupo busca atraer a los clientes con mejores precios y una tarjeta de lealtad, que incluye tiempo aire para hablar por celular, asesoría medica y jurídica, servicios de asistencia vial y descuentos en la póliza de seguro de un auto.
En marzo pasado se anunció que la estadounidense Gulf sería la primera firma extranjera que entraría a competir al mercado de venta de gasolina de México, sin embargo, el esquema con el que busca ingresar al país es mediante franquicias y asociaciones con empresarios locales, aunque hasta ahora no ha tenido muy buena recepción.
FEMSA –dueño de la cadena de tiendas minoristas Oxxo, de la embotelladora Coca-Cola FEMSA y de otros negocios en México y Latinoamérica– es el grupo con mayor capacidad financiera para expandirse en el negocio y atraer a empresas de gran calado, como las estadounidenses Exxon y Texaco. De hecho, ya hay pláticas con algunos de estos grandes grupos para una eventual asociación.
Será cuestión de meses para saber cuál de estos dos grupos tomará la delantera en el millonario negocio de la venta de gasolina en México.

