La OSO, de oaxaqueños para oaxaqueños
Hermógenes Beltrán García
Oaxaca de Juárez, 16 de mayo. Sin pecar de chauvinismo es decir de aprecio excesivo por lo propio, por lo nuestro o patriotismo excesivo pero el domingo trece de mayo la Orquesta Sinfónica de Oaxaca nos dio motivo para sentir orgullo por lo nuestro, nuestra OSO u Orquesta Sinfónica de Oaxaca en el Teatro Macedonio Alcalá.
Eso de que la OSO es de oaxaqueños para oaxaqueños es totalmente cierto pues la mayoría sino todos sus integrantes son de la entidad, su director el Maestro Eliseo Martínez, el director del Teatro Esteban Sanjuán y el titular Encargado del Despacho de la Secretaría de las Culturas y las Artes Maestro Ignacio Toscano son oaxaqueños coincidiendo en una de las expresiones de las bellas artes que guía Euterpe, la musa de la música.
Pero algo digno de resaltar es que el Teatro Macedonio Alcalá tuvo un lleno excepcional pero excepcional es que el Teatro fue ocupado en su mayoría por oaxaqueños, se advertía en sus expresiones todas gozaron la música clásica en silencio total que se podían escuchar los más ligeros movimientos.
En el escenario los Maestros Músicos de la OSO deleitaron al público al ejecutar de Gioachino Rossini La Cenerantola y de Scaramouche tuvo su presentacion el saxofonista Filomeno Ortiz en la Suite para Saxofón y Orquesta haciéndonos recordar esa bella población semitropical de San Mateo Piñas que en el invierno e inunda su ambiente del aromas de los azares del café a la sombra de cuajinicuiles de los platanares, nanches, zapotes y una larga lista de frutales en un ambiente geográfico y humano cálido.
Pero tambien un lugar de la historia Patria, al lado oeste de la plaza principal había un casa de un comerciante y todo mundo sabía que ahí durmió una noche el General Vicente Guerrero en su trasladode Huatulco a la ciudad de Oaxaca y seguro que ese pasaje histórico seria tema de una obertura a honrar al insigne patricio.
En su zócalo y plaza principal hacia saraos, bailes y seguro ahí el Maestro Filomeno Ortiz escuchaba la ejecución y el bailar zapateando las chilenas y sones que tal vez hayan alimentado su afición a la música pero en el Alcalá nos revelo su maestría con el saxofón.
Esa maestría musical la ha llevado a orquestas sinfónicas del país y obvio que Oaxaca es parte de México y el Maestro Ortiz fue reconocido por los amantes de la música sinfónica, gracias a la OSO que de oaxaqueños para oaxaqueños sin chauvinismo pues aquí se reconoce el ingenio y genio musical que la OSO nos trae.
La música obra, hace, impulsa milagros en la conducta humana tuvo una vertiente genial esa noche con la Marcha Eslava de Piotr Ilich Tchaikovski y de Richard Wagner con Rienzi y finalizo que como toda obra humana tiene fin pero es parte de la Primera Temporada de Conciertos 2018.
OAXACA DE JUÁREZ, OAX., A 14 DE MAYO DE 2018.
