Oaxaca de Juárez, 4 de enero. Están por definirse las candidaturas en Oaxaca. Seguramente en este mes habrá humo blanco en los partidos políticos que competirán ya sea en alianza o solos en este proceso electoral que arrancó el año pasado y que terminará el día de la elección. En la pasada columna comentamos sobre la maleta gris de Eviel Pérez Magaña y adelantamos que hay otras de colores diferentes que le hacen pesada la jornada al hombre de Tuxtepec. Por ejemplo, la de color morado que representa Antonio Amaro.
Todos nos hemos equivocado alguna vez. Nos fuimos de viaje con una maleta enorme, pesada y absurdamente llena de cosas que no utilizamos en ningún momento. O salimos con la mochila al hombro y viajamos escasos de todo por no prever bien las necesidades del itinerario. Cada viaje exige un tipo de equipaje distinto y al haber hoy tantas opciones a nuestra disposición, solemos perdernos al momento de elegir la maleta perfecta para un viaje.
En el caso de la maleta morada, se trata de un hombre que surgió en la política en el gobierno de José Murat Casab, con el respaldo de Cándido Coheto Martínez, su padrino, -quien dicen las malas lenguas pagó por cada voto mil pesos para ganar la diputación federal que hoy ostenta, es decir lo encareció- fue presidente municipal de su natal Acatlán de Pérez Figueroa, director del Instituto de la Juventud Oaxaqueña y diputado local.
En el Congreso desató el coloquialmente llamado “fuego amigo” en contra de su líder Herminio Cuevas Chávez (la maleta gris) y ahora junto con él son los personajes más allegados al suspirante senador con licencia. Enemigos ayer, amigos hoy.
Cuando fue diputado local (dos veces) aprovechó el fuero y se convirtió en un próspero propietario de una constructora y de un despacho contable donde realizó el trabajo de teneduría en varios de los 570 municipios.
Amaro, llevó la contabilidad del ex presidente municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, Argeo Aquino Santiago quien el 3 de abril de 2013 se fue del PRI para sumarse al Partido Social Demócrata (PSD) y a quien no le salieron las cuentas.
Amaro, es un ingeniero mecánico que estudió al parecer en la Universidad Veracruzana y ahora es el coordinador de los diputados federales priistas oaxaqueños en el Congreso de la Unión.
En una reciente reunión de Eviel Pérez con el hijo de José Murat, Alejandro, en donde participó el edil Javier Villacaña, Amaro se adjudicó la concertación de la misma, sin que hubiera movido un dedo para lograrla. Al parecer, la junta fue pactada por el presidente municipal de Oaxaca de Juárez.
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Es esta la primera columna del 2016.
