Oaxaca de Juárez, 19 de febrero. 
La magia del agua
Un equilibrio emocional hace la diferencia, las actitudes positivas pueden convertir el agua en una sustancia mágica. Se ha escrito mucho acerca del agua, de sus propiedades físicas, de su estructura química, pero poco se ha dicho acerca de la magia que posee y de su relación con el género humano.
El agua es una sustancia imprescindible para la vida, es necesaria para el mantenimiento del organismo y para el cumplimiento de múltiples funciones internas. Se requieren de uno a tres litros de agua al día, una parte se obtiene de los alimentos, el resto se adquiere bebiéndola.
Un científico japonés
Masaru Emoto, médico japonés con estudios en medicina alternativa, ha dedicado gran parte de su vida a estudiar distintos tipos de agua, tomando muestras de ríos, mares, lagos, manantiales, fuentes, aguas subterráneas, hielo ártico y pantanos y a través del método de resonancia magnética congela unas gotas examinándolas después de cierto tiempo bajo un microscopio electrónico, tomando fotografías de sus observaciones. Menciona que las fotografías que se tomaron del agua pura revelaron unos cristales hexagonales muy hermosos, en cambio, las del agua contaminada y estancada, mostraron fragmentación y formas grotescas y amorfas. Además, Emoto ha demostrado que existe una relación muy particular entre la estructura del vital líquido y la música, que se manifiesta con una geometría muy sui generis conocida como los fractales.
Estas observaciones lo han llevado a formular una hipótesis: los cristales del agua reflejan su verdadera esencia, una sensibilidad al entorno, receptividad a los sentimientos humanos y a la conciencia.
La verdadera magia
Nadie duda del poder del agua, del hechizo relajante del mar, de la belleza de lagos y ríos, del placer y bienestar que nos provoca al tomarla, es natural, ya que el cuerpo humano está constituido por un 75% de agua. Es importante puntualizar, que su estructura química de tipo polar, favorece las interacciones entre moléculas formando una clase de enlaces conocidos como los puentes de hidrógeno, cabe aclarar, que este tipo de enlaces químicos forman una parte importante de la estructura tridimensional del ADN.
La hipótesis de Emoto dice que hay un vínculo cercano entre el estado emocional de las personas y el agua que toman, parece ser que existen mensajes codificados que se traducen y cumplen con su propósito al beberla, por lo tanto, es fundamental la calidad del agua que se ingiere y una actitud positiva.
Se requiere que el fluido tenga movilidad para desencadenar una comunicación adecuada y de ese modo, la naturaleza del mensaje cumpliría su función y tal vez, el organismo pudiera obtener mayores beneficios, tomando en cuenta el estado emocional en el que el individuo se encuentre concentrado en ese momento.
Hoy en día, ha aumentado el número de personas que consumen el agua embotellada y al no encontrarse en su estado libre y natural, su desplazamiento está restringido, eso significa que las cualidades del solvente vital no emergerían. Un método sencillo para activarla es trasvasándola, es decir, pásandola consecutivamente de un vaso a otro por lo menos tres veces, así se daría la posibilidad de que manifestara su verdadera magia.
Sería una buena experiencia intentarlo, total, no se pierde nada.
