Eje Central
Oaxaca de Juárez, 28 de julio. Este martes serán nombrados los primeros 16 coordinadores y directores de la nueva estructura del Instituto Estatal para la Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).
Fuentes del gobierno de la entidad dijeron a EJE CENTRAL que este personal “de confianza” forma parte del primer círculo del director general, Moisés Robles Cruz, con el cual trabajará en conjunto para concretar la transformación del instituto.
La mayoría de los que ocupaban estos cargos serán ratificados en su cargo, mientras que el personal nuevo deberá rendir protesta como servidores públicos.
Además se prevé que 292 nuevos funcionarios también “de confianza” tomen protesta, en sustitución de los mandos medios y superiores agremiados a la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y que, por tanto, respondían a los intereses del sindicato.
Este personal también es de confianza, fue elegido por Moisés Robles Cruz y aprobado por el presidente de la Junta Directiva, el gobernador Gabino Cué Montegaudo, tal como establecen los nuevos estatutos de la dependencia educativa.
Los maestros que fungían como empleados del instituto deberán realizar el proceso de entrega-recepción de su puesto a los nuevos funcionarios, procedimiento que será supervisada por la renovada Oficialía Mayor, la cual también reiniciará actividades este martes.
En entrevista con este medio, el director general dijo que la dependencia a su cargo está analizando a dónde enviará a los 310 docentes que serán removidos de su cargo.
De acuerdo con el decreto del nuevo IEEPO, estos maestros deberán regresar a las escuelas donde se encuentra su nombramiento, o en su defecto, ser asignados a las escuelas donde se requieran profesores.
“Hay un esquema administrativo casuístico. No todos están en el mismo supuesto, pero lo genérico es eso, ir a donde está tu adscripción”, explicó Robles Cruz.
Con estos cambios, el gobierno oaxaqueño pretende recuperar la rectoría del IEEPO, pues las personas que ocupaban estos puestos servían a los intereses del sindicato.
Eran ellos controlaban a los supervisores, decidían los requisitos para ascender a los maestros y entregar préstamos o autorizar los cambios de centro de trabajo, asignaban los recursos a las escuelas, detenían las quejas de los padres de familia y autorizaban los planes y programas educativos que se impartían en la educación básica.
Para ello, los docentes estaban obligados a cumplir —entre otras cosas— con 80% de asistencia a las marchas y a los plantones en el zócalo de Oaxaca y en el Distrito Federal, así como pagar las cuotas obligatorias y rechazar los programas estatales y federales destinados a mejorar la infraestructura de los planteles.
Ahora los docentes deberán acudir directamente con las autoridades de educación estatal para realizar cualquier trámite, eso sí, bajo los términos de la reforma educativa y sus leyes secundarias.
En cuanto a los mil 400 trabajadores que pertenecen al Personal de Apoyo a la Educación (PAES) —quienes son los encargados de maquilar, archivar, fotocopiar y hacer otras actividades administrativas—, el instituto valorará cada caso para ver si es necesario que permanezca en el mismo escritorio que ha ocupado por años o deberá ser transferido a un centro educativo, en la cual necesiten personal administrativo.
“Aunque digan que yo siempre y hasta le puse cadena a mi escritorio. Si está bien, pero ¿qué crees? Hay un interés público superior que es la niñez”, apuntó el funcionario.
En el caso de los 900 supervisores que hay en la entidad, que también eran designados en su cargo por la asamblea estatal del sindicato y bajo sus criterios, Robles Cruz señaló que permanecerán en su cargo en tanto se decida cómo se modificará esta parte de la estructura, pues estso cargos se tienen que concursar y los supervisores deben evaluarse, como lo establece la Ley General del Servicio Profesional Docente.
Padres de familia y funcionarios del gobierno estatal han reiterado la necesidad de cambiar a estos empleados, pues son ellos los que solapan las faltas de los maestros cuando acuden a las movilizaciones, por lo que no se puede aplicar las sanciones que establece la ley: despedir a aquel maestro que falte tres veces consecutivas o durante el mismo mes sin justificación.
Con ello, los docentes deberán acudir a las aulas a impartir clases y ya no serán obligados a asistir a las marchas.
Pese a la transformación del personal del sector educativo agrupado en el IEEPO, la dependencia seguirá operando con un presupuesto de 17 mil 788 millones de pesos que le asignaron para este año y que será similar al de 2016.
PERSEGUIRÁ SECCIÓN 22 A LOS ALCALDES REFORMISTAS
Mientras el gobierno prepara la renovación del personal del IEEPO, los integrantes de la sección 22 de la Coordinadora se preparan para perseguir a los presidentes municipales que acepten y firmen el decreto de reforma al instituto.
“El llamado es a los presidentes municipales y el repudio a quienes lo firmen, porque no está facultados para decretar desde su autoridad un tema social tan delicado”, dijo Rubén Núñez, secretario general de la disidencia magisterial.
En conferencia de prensa, añadió que el decreto que presentó la semana pasada el gobernador, Gabino Cué, no es válido pues no consensuó con las comunidades, sobre todo las indígenas.
“Oaxaca es un estado indígena. Nos debemos a los usos y costumbres, por lo que el gobernador debe consultar a las comunidades indígenas del estado”, reiteró el dirigente.
Sin embargo, personal del gobierno estatal aseguró que los presidentes no deben firmar o autorizar nada, pues el decreto proviene directamente de la administración estatal.
Lo único que se está haciendo en estos momentos, dijeron, es realizar una campaña informativa con los alcaldes para explicarles el decreto y los cambios que éste conlleva.
