Ciudad de México, 1 de febrero. De acuerdo con información de El Universal, el delito de robo de combustibles ha crecido 117% en lo que va del sexenio respecto al mismo periodo de la administración anterior, de Enrique Peña Nieto. 
Según información entregados por Petróleos Mexicanos (Pemex) a través de Transparencia a ese periódico, mostraron que de diciembre de 201 8, cuando inició este gobierno, a octubre de 2023, es decir las cifras más recientes, se han registrado 62 mil 441 tomas clandestinas a ductos donde se traslada gasolina, diesel y gas licuado de petróleo (LP), entre otros.
En contraste, en el mismo lapso de la administración de Peña Nieto, Pemex reportó 28 mil 835 perforaciones ilegales, un crecimiento de 117%.
De acuerdo con la información, el diario destacó el crecimiento de las pinchaduras a ductos de gas LP, las cuales totalizaron 451 en el periodo referido del sexenio anterior, pero en el gobierno actual ascienden a 10 mil 662, es decir 24 veces más.
Expertos señalan que este crecimiento de las tomas clandestinas se debe a la falta de voluntad de las autoridades de implementar nuevas tecnologías contra los grupos criminales, así como de la falta de ratificación de denuncias por parte de funcionarios públicos.
Esto último porque no se da seguimiento, no hay detenidos o, si los hay, no son sentenciados, lo que supone una puerta giratoria, incluso cuando el robo a combustibles es considerado desde esta administración como delito grave y federal, con prisión preventiva oficiosa.
“El huachicol es un termómetro del Estado de derecho, y hay regiones del país controladas por el crimen organizado. Los funcionarios de Pemex están en indefensión, pues cuando denuncian los ilícitos, reciben amenazas en contra de ellos y sus familias”, recalcó Luis Miguel Labardini, socio de Marcos y Asociados, consultora del sector energético. “Pemex puede y debe aplicar las más modernas tecnologías, y coordinarse con fuerzas de seguridad”.
Para enfrentar este problema, el especialista recomendó que la empresa estatal implemente otra tecnología diferente al sistema SCADA, que es el que Pemex utiliza en la actualidad.
Otra opción es el sistema ThreatScan, desarrollado por General Electric, que se basa en escuchar y localizar cualquier perforación en el ducto por las ondas acústicas que provoca.
“El SCADA detecta una caída en la presión, lo que quiere decir que el robo ya ocurrió. Esta otra tecnología detecta en minutos el lugar donde se inicia una perforación”, destacó Labardini./Agencias-PUNTOporPUNTO
