Sin Embargo
Oaxaca de Juárez, 26 de julio. El anuncio de la desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) que el Gobernador de Oaxaca Gabino Cué Monteagudo hizo el pasado 21 de julio sorprendió a empresarios, organizaciones y mayormente a la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), éstos últimos calificaron el hecho como “un mensaje de intimidación” por parte del gobierno estatal y federal.
En conferencia de prensa junto con el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, Emilio Chuayffet Chemor, y el Vocero de la Presidencia de la República, Eduardo Sánchez Hernández, el Gobernador de extracción perredista informó que la educación pasaría de momento a manos de la Federación.
Tras la noticia las reacciones no se hicieron esperar.
Políticos, empresarios y organizaciones civiles coincidieron en la desaparición del IEEPO y la toma de la rectoría de la educación del estado por parte de la Federación es “un paso adelante” para desactivar la corrupción que imperaba en ese organismo y quitarle el control administrativo a la Sección 22.
El dirigente de la CNTE, Rubén Núñez Ginez que la Sección 22 convocó a una reunión urgente y calificó como “una provocación” la medida anunciada. Se dijo sorprendido por el anuncio y cuestionó el que las autoridades aprovecharan los festejos de la Guelaguetza para hacer publica la desaparición del IEEPO.
Más tarde, la Sección 22 acordó romper el diálogo con el Gobierno federal y anunció bloqueos en carreteras y edificios del Gobierno oaxaqueño.
También hubo quien sospechó que la repentina acción por parte del los gobiernos era un distractor para soslayar las fuertes críticas que enfrenta la administración federal por la fuga de Joaquín Guzmán Loera y los excesos del Ejército, denunciados en Michoacán y Zacatecas.
Si bien quedan las dudas respecto a la intención del Presidente Enrique Peña Nieto de añadir un problema más –la CNTE– a la agenda nacional, está claro el objetivo encomendado al Gobernador de Oaxaca: aminorar el poder de la CNTE en un estado rebasado por los maestros.
Así lo reconoció el pasado 16 de julio en una reunión que sostuvo con Diputados y Senadores de la Sesión Permanente. El Gobernador dijo que la educación en la entidad estaba controlada por la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) debido a las concesiones que se le otorgaron desde el año 1992.
En sus épocas de candidato, Gabino Cué se comprometió a terminar con la pobreza, el rezago educativo y con la impunidad que imperaba en Oaxaca por la mala administración de su predecesor: el priista, Ulises Ruíz Ortiz.
Con esa ilusión llegaron los oaxaqueños a las urnas el 4 de julio de 2010 y votaron por la alternancia. Gabino Cué Monteagudo ganó las elecciones para Gobernador abanderado por la coalición Unidos por la Paz y el Progreso, que integraron los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolucionario Democrática (PRD), Convergencia y el Partido del Trabajo (PT).
Muchas esperanzas habían entonces. Analistas, medios de comunicación, incluso la propia CNTE creían que las cosas cambiarían en Oaxaca con el nuevo Gobierno local. Pasó el tiempo y las cosas no mejoraron, permanecieron igual e incluso peor.
Oaxaca sigue ocupando los últimos lugares en pobreza, desempleo, educación y salud, así lo reflejan cifras del Coneval, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y organizaciones como México ¿cómo vamos?, que pone a la entidad en semáforo rojo en nueve de sus 10 indicadores.
Al Gobernador de Oaxaca se le ha señalado con múltiples adjetivos en la prensa: de ser un hombre incapaz, superado por todos y todo, solapador de los antiguos gobiernos priistas, represor, secuestrado por los maestros y otros sindicatos, que ha dejado avanzar a la violencia y la pobreza por todo el estado.
El pasado 30 de junio, un grupo de choque conformado por presuntos transportistas pertenecientes a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) atacó con cohetones y petardos a un grupo de vecinos, activistas y artistas encabezados por el pintor y escultorFrancisco Toledo que realizaban una manifestación en el Cerro del Fortín en Oaxaca, en rechazo a la construcción del estacionamiento del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca, que, aseguran, dañará el patrimonio cultural y el medio ambiente del estado.
Francisco Toledo envió una carta dirigida al Gobernador en la que le recriminó la ejecución de la obra y la agresión contra la manifestación pacífica. La respuesta del mandatario estatal fue que la obra no afectaba ni el Cerro del Fortín ni el Centro Histórico y reiteró que todas las acciones están apegadas a la ley. También negó su participación en la agresión.
A poco más de un año que concluya su gestión, Gabino Cué parece haber olvidado otra de sus promesas: castigo a los políticos involucrados en desvío de recursos en la entidad.
Al inicio de su administración Cué señaló que habían detectado desvío de recursos por más de 3 mil millones de pesos en la anterior administración, dijo que seguirían realizando auditorías para poder fincar responsabilidad a las personas involucradas en estos ilícitos, sin embargo, a la fecha no ha habido ninguna sanción.

