El encuentro sucedió horas antes de la llegada del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a Cuba. Será el primer presidente estadounidense en pisar suelo cubano en 88 años: un hecho histórico que simboliza un paso más en el deshielo de las relaciones diplomáticas entre ambos países, después de más de 50 años.

Aunque se especuló el encuentro entre Fidel Castro y Obama, fue descartado por las autoridades estadounidenses. Obama se reunirá con disidentes cubanos, pronunciará un discurso en el Gran Teatro Nacional de La Habana y asistirá a un partido de béisbol; entre otras actividades.