Adalberto Flores
Cuicatlán, Oaxaca, 17 de julio. En el municipio de Cuicatlán, familias completas, desde muy temprana hora, se levantan para la recolección y elaboración de la tradicional salsa de chicatana, la cual es hecha con estas hormigas voladoras.
En la región de la Cañada, aproximadamente a 104 kilómetros al norte de la capital del estado de Oaxaca, año tras año, con las primeras lluvias, las chicatanas dejan sus hormigueros y aparecen cerca del alumbrado público, atraídas por la luz y el calor que emiten los postes.
Aveces, los pobladores las atrapan en pleno vuelo y en otras ocasiones sólo tienen que recogerlas del piso para después colocarlas en bolsas, mandiles, o en lo que puedan llevarlas.
Algunas personas, después de la recolección, lavan las chicatanas y las ponen al comal; en este primer paso pierden sus alas.
Acto seguido, se les agrega ajo, sal y chile y todo se muele en molcajete hasta obtener una salsa consistente.
Así, las familias cuicatecas, degustan con el sabor milenario y tradicional de la gastronomía de Oaxaca, acompañando la salsa con tortillas recién salidas del comal.

