Oaxaca de Juárez, 8 de junio. Hasta enero de este año, la ruta de la Transformación de la 4T, era sin duda, la ruta de la revolución bolivariana de Venezuela. Pero, ante la captura del dictador venezolano, esta ruta dejo de ser opción. 
Así que hoy la dictatorial 4T, el modelo que sigue en cuanto a la ruta de escape, es el modelo que Evo Morales, practica en Bolivia.
Evo Morales se encuentra atrincherado en su bastión político del Chapare, en el Trópico de Cochabamba, Bolivia. Protegido por sindicatos cocacoleros, y declarado en rebeldía contra una orden de captura vigente, dicha orden de captura es vigente por denuncias graves. Evo permanece en la zona de Lauca Ñ, evitando la acción de la justicia.
La situación actual del ex presidente boliviano, se resume en lo siguiente: Ubicación, reside en la localidad de Lauca Ñ, que es municipio de Shinahota, departamento de Cochabamba. Que es una zona de difícil acceso, y donde sus bases sindicales organizan vigilias y controles estrictos de seguridad. Con estas medidas impiden el arresto de Evo, por parte de la autoridad boliviana.
En cuanto a la situación legal, Evo enfrenta procesos judiciales graves, incluyendo acusaciones por trata de personas y estupro, lo que ha derivado en órdenes de aprehensión y peticiones de condena por parte del Ministerio Público boliviano.
Y en el contexto político: la permanencia de Evo en la región cocacolera, ha estado marcada por tensiones constantes, bloqueos de carreteras, y acusaciones gubernamentales de buscar la desestabilización política de Bolivia, desde su bunker del Chapare.
En cuanto a quiénes lo resguardan, el ex presidente boliviano se mantiene protegido por un ejército de simpatizantes y federaciones cocaleras, que lo cuidan de forma permanente, para evitar su captura por parte de las fuerzas armadas bolivianas.
Poniendo en blanco y negro la situación de Evo, podemos decir que el Chapare es primeramente la zona de mayor producción de coca de toda Bolivia. Y seguidamente tenemos que admitir que los guardias que lo cuidan, están armados hasta los dientes y tienen preparación militar.
Los sindicatos cocacoleros, son verdaderos capos del narcotráfico a nivel mundial, aunque eso sí, según ellos son de izquierda. En resumidas cuentas, el ex presidente boliviano Evo, se encuentra protegido por la mejor expresión de narcotraficantes bolivianos, ni más ni menos.
López Obrador y Claudia Sheinbaum, comparten una estrecha alianza ideológica con Evo, porque ha elogiado el cambio en México impulsado por la 4T. Y siempre ha expresado su gratitud por el asilo político que le salvó la vida en noviembre de 2019 tras su dimisión.
El 10 de noviembre de 2019, en un contexto de fuertes protestas sociales, acusaciones de fraude en las elecciones generales del 20 de octubre. Evo presentó su renuncia después de recibir amenazas contra su persona, sus colaboradores y su patrimonio. Y después de recibir una sugerencia pública de renuncia de las Fuerzas Armadas bolivianas. Al día siguiente salió de Bolivia y se le concedió asilo político en México.
En diciembre de 2023, el TCP declaró inaplicable la reelección indefinida, dejándolo inhabilitado para postularse en las elecciones de 2025, al haber gobernado tres períodos consecutivos. En octubre de 2024, la Fiscalía abrió una investigación por trata de personas contra Morales, acusándolo de estupro contra una menor de quince años, con la que supuestamente procreó una hija. Iniciándose su vida de prófugo.
En sus 16 años de presidente, Evo llevó a Bolivia hacia una economía mixta, además construyó relaciones con gobiernos de la marea rosa latinoamericana, especialmente la Venezuela de Hugo Chávez y la Cuba de Fidel Castro. Y firmó a Bolivia en la Alianza Bolivariana para las Américas. Su administración se opuso a las demandas autonomistas de las provincias orientales de Bolivia, e instituyó una nueva Constitución que estableció a Bolivia como un estado plurinacional.
Evo presume de 16 años de crecimiento económico, aunque omite que este logro, fue dado por la irracional explotación de gas, que llegó a su fin, y cuyos dividendos solamente fueron invertidos en el control electoral y no en infraestructura.
La situación que enfrenta actualmente el presidente de Bolivia Rodrigo Paz, es desastrosa económica y políticamente. Bolivia atraviesa una grave crisis política y social marcada por semanas de protestas masivas, decenas de bloqueos de carreteras y una aguda escasez de alimentos y combustible. Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, mientras la situación ha llevado al gobierno al borde del estado de emergencia.
El presidente Rodrigo Paz, ha permitido la instalación de la DEA en Bolivia, para combatir al narcotráfico, y van por Evo. Éste se refugia en el Chapare y desde ahí intenta desestabilizar al gobierno para salvarse.
¿No será, el sueño o la ruta que pretende tomar el inquilino de la finca la Chingada, ante esta gran similitud con el ex presidente boliviano?
¡Suerte! y hasta los próximos Lunes y Jueves De Análisis Político.
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