Oaxaca de Juárez, 30 de junio. La mayoría republicana en la Cámara de Representantes otorga primera victoria al presidente Trump en su cruzada contra los inmigrantes indocumentados
La Cámara de Representantes de EU aprobó ayer dos proyectos de ley destinados a endurecer las medidas contra los inmigrantes indocumentados, una pequeña victoria para el presidente Donald Trump, quien había prometido tomar estas acciones durante su campaña, a falta de que sean aprobadas por el Senado.
El primero de los textos, aprobado por 257 a favor y 167 en contra, impondría penas más severas, de hasta diez años de cárcel, a los que hayan entrado ilegalmente en Estados Unidos en varias ocasiones y tengan en su contra cargos criminales.
La otra iniciativa legislativa, aprobado por 228 votos a favor y 195 en contra, recortaría algunos fondos federales para las llamadas “ciudades santuario”, aquellas localidades que limitan la cooperación con las autoridades de inmigración para el arresto y la deportación de inmigrantes indocumentados.
“Aplaudo a la Cámara”. “Durante mi campaña, conocí a muchas familias afligidas y todas tenían el mismo ruego: los legisladores deben poner la seguridad de las familias estadunidenses en primer lugar”, dijo el mandatario en un comunicado tras conocerse el resultado de la votación en el Congreso.
“Hoy, aplaudo a la Cámara por haber aprobado dos medidas cruciales para salvar y proteger la vida de los estadunidenses. Estos fueron los proyectos de ley con los que hice campaña y que son vitales para nuestra seguridad pública y seguridad nacional”, insistió el mandatario.
Trump describió así el primer proyecto de ley, conocido como Ley de Kate y por el que se aumentan las penas criminales para “los inmigrantes ilegales que repetidamente reingresan al país ilegalmente”.
“El proyecto lleva el nombre de Kate Steinle, quien fue asesinada por un inmigrante ilegal que había sido deportado cinco veces. Cada año, innumerables estadunidenses son víctimas, agredidos y asesinados por inmigrantes ilegales que han sido deportados varias veces. Es hora de que estas tragedias terminen”, agregó Trump.
El segundo proyecto de ley, contra las conocidas “ciudades santuario”, restringe el dinero de subvenciones de los contribuyentes “a las ciudades que impiden que su policía entregue a peligrosos extranjeros criminales a las autoridades federales”, según describió el propio Trump. “Los estadunidenses inocentes están sufriendo una violencia impensable como resultado de las acciones imprudentes de estas ciudades santuario, que están poniendo en libertad a criminales violentos, incluidos miembros de la pandilla sanguinaria MS-13, de vuelta a nuestras calles cada día”, según aseguró.
Diez estados exigen al presidente eliminar amparo a dreamers
Diez estados, liderados por el fiscal general de Texas, el republicano Ken Paxton, urgieron ayer a la Casa Blanca a que elimine el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que ha protegido de la deportación a unos 800 mil jóvenes inmigrantes indocumentados.
Los fiscales, todos republicanos, amenazaron en una carta enviada ayer al secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, con presentar demandas en caso de que la Casa Blanca no lo cancele antes del 5 de septiembre.
“Específicamente pedimos que el secretario anule el DACA y ordene que la rama ejecutiva no renueve ni emita nuevos permisos o la expansión de DACA en el futuro”, reza la misiva.
Junto al fiscal Paxton firmaron los fiscales generales de Alabama, Arkansas, Kansas, Luisiana, Nebraska, Carolina del Sur, Tennessee, Virginia Occidental y Idaho además del gobernador de ese último estado, fueron los signatarios del documento.
En caso de que Trump no anule DACA, los demandantes presentarán su demanda en la corte en Brownsville (Texas) del juez Andrew S. Hanen, el mismo que detuvo en 2015 el programa de Acción Diferida para Padres de Estadounidenses (DAPA), impulsado por el expresidente Barack Obama.
