Oaxaca de Juárez, 20 de mayo. Estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) competirán del 9 al 11 de junio, en Texas, Estados Unidos, contra 81 equipos de los cinco continentes en el concurso de diseño y construcción de microsatélites llamado Can Sat Competition.
Los 8 jóvenes estudiantes, hombres y mujeres de cinco ramas de la ingeniería, han superado tres etapas de selección y en dos etapas finales deberán probar que pueden llevar hasta 800 metros de altura un micro satélite del tamaño de una lata y después liberarlo y colectar datos de telemetría como posición, temperatura, presión atmosférica y velocidad de desplazamiento. Un requisito de la competencia es que todos sus instrumentos operen con energía solar.

El satélite mexicano se llama Siqueiros, tiene en su cubierta un dibujo de dos manos que pintó ese muralista y hace honor a la frase “La Universidad al Pueblo. El pueblo a la Universidad”.
“La competencia consiste en resolver un reto: una misión que podría ocurrir en el espacio, con instrumentos que deben caber en un espacio similar al de la lata de un refresco, de ahí deriva el nombre de la competencia Can Sat (Can significa lata en inglés)”, explicó el capitán del equipo, José Adrián Juárez Vázquez, estudiante de Mecatrónica. Más adelante explicó que esta lata simula un equipo que entra a la atmósfera del planeta Venus para enviar datos a la Tierra.
Venus, Saturno y Júpiter tienen atmósferas más extremas que nuestro hogar, la Tierra, así que la idea es experimentar para futuras misiones, informaron los universitarios.
En Texas, “tenemos el compromiso de hacer nuestro mejor trabajo para representar a nuestra facultad, a nuestra Universidad, y a nuestro país”, resaltó José Adrián.
Su compañera de equipo, Yozadath González Riverón explicó que el Can Sat se compone de un pequeño contenedor con un planeador que recabará la información necesaria y, a la vez, la enviará a una computadora en tierra, en tiempo real, donde los datos podrán ser observados e interpretados.
La competencia tiene cinco organizadores, entre los que están la NASA (Siglas en inglés de Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio) y el Departamento de Investigación de la Marina; ambos de Estados Unidos. Los jóvenes integrantes del equipo anunciaron ayer su participación, así como una campaña para colectar fondos y que sea posible que el mayor número de los integrantes del equipo pueda acudir a presentar su trabajo al lugar de la competencia: el poblado de Stephenville, Texas.
Los organizadores proporcionan los cohetes necesarios para llevar los microsatélites a alturas de entre 800 y mil metros de altura, pero la carga útil, que en este caso es el equipo que colecta y manda información, lo pondrá cada equipo competidor.
LEGADO TÉCNICO Y HUMANO. Ésta es la tercera vez que la UNAM concursa en la competencia internacional Can Sat Competition bajo la asesoría del profesor Alejandro Farah Simón, quien también es investigador del Instituto de Astronomía de la misma UNAM.
Anteriormente ha obtenido los lugares 16 y 12, pero el legado de estas participaciones ha sido mucho mayor pues, por ejemplo, uno de los integrantes del primer equipo trabaja hoy en Europa en el equipo que elabora todos los sistemas electrónicos del satélite que será el heredero del Proyecto Roseta, es decir, la nueva generación de aquel proyecto que persiguió un cometa en el espacio y depositó un robot transmisor sobre su núcleo.
“Esta competencia tiene muchos objetivos. La más importante es la formación académica de los estudiantes”, dijo el doctor Farah Simón. “La idea de estas competencias es generar la electrónica capaz de generar comunicación entre un Satélite y una estación terrena para mandar datos de telemetría sobre posición, presión, temperatura, velocidad, pero hoy la tecnología espacial todos la traemos empaquetada en un teléfono celular”.
El equipo de jóvenes estudiantes de ingeniería está integrado por el capitán del equipo José Adrián Juárez Vázquez, de Mecatrónica; Yozadath González Riverón, de Mecánica; Juan Carlos Damián Magaña, también de Mecánica; Jonatan Uriel Flores de León, también mecánica; Alfredo Gregorio Aldana, Éléctrica-Electrónica; Oscar Uriel Venegas Montoya, Telecomunicaciones; Eduardo Salazar Pérez, Mecatrónica; Cuitláhuac Azael Hernández Urrutia de Mecatrónica; y Carla Angélica García Cortés, de Computación.
Hasta el momento continúa la campaña en Fondeadora para recaudar dinero y cumplir la meta de viajar a Texas, mencionó Yozadath. En https://fondeadora.mx/projects/se-parte-de-la-mision-cansat-siqueiros-2017 cualquier persona puede hace aportes y su nombre será incluido en el contenedor, o bien, mediante la Sociedad de Exalumnos de la FI.
Por último, Alejandro Farah destacó el papel relevante de la UNAM y México en muchos certámenes internacionales. Competir desde que eres estudiante da una pauta para que después logres ‘embonar’ en el medio internacional; “uno ve a otras universidades grandes, fuertes, pero al competir te das cuenta que estás a la par”.
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