Saraí Jiménez
Oaxaca de Juárez, 22 de junio. Ante la criminalización de la lucha social que se vive a nivel nacional, jóvenes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) inauguraron el Tercer Encuentro Regional de Estudiantes en Ciencias Antropológicas.
Frente al rector de la máxima casa de estudios, Eduardo Martínez Helmes, el estudiante Eduardo Maximino Raymundo López, mostró su preocupación por la situación política y social que atraviesa México. “Sólo somos 7 estudiantes en la licenciatura en Antropología Social, lo cual, para nosotros, es síntoma de lo que se vive en el país, ante las presiones del sistema a quienes tratan de pensar diferente y de abrir conciencias”, señaló.
Asimismo, el director de la facultad, Eduardo Carlos Bautista, manifestó que este Tercer Congreso muestra el trabajo de los estudiantes, ya que con su iniciativa, organización y el apoyo de delegados lo habían concretado.
“La red crece y no se tiene la mínima duda que se debe dar más apoyos para que se sigan ampliando las fronteras de la discusión y conocimientos, sabemos que es difícil la situación que se vive con los estudiantes en otras entidades”, subrayó.
Dijo que se debe discutir sobre los métodos de estudios de estas disciplinas, y en la aplicación de los conocimientos, para que no se queden como información de las bibliotecas.
“Las condiciones actuales son difíciles, por lo que es necesario que se tengan nuevas propuestas de investigación y de análisis, para crear propuestas de solución”, agregó.
Por su parte, el rector Eduardo Martínez Helmes, aseguró que la antropología es de gran trascendencia en el mundo actual, ya que ayuda a entender los orígenes para conocer la realidad y planificar el futuro.
“La propuesta debe estar dirigida a la comunidad estudiantil, para que todos comprueben que la educación es el parámetro que va a guiar a la sociedad, estamos convencidos que invirtiendo en la educación se cambiará la realidad de violencia que afecta a toda la nación”, destacó.
Finalmente, manifestó que el conocimiento tiene que ser práctico, no estéril, para transformar la realidad social que se vive.

