Oaxaca de Juárez, 17 de junio.
Buenos días.
Hoy en este Día del Padre.
“Quiero dirigirme hoy a los hombres que Dios ha llamado para ser padres:
Un día por amor te uniste a tu esposa y Dios te bendijo con un hijo; es sangre de tu sangre y carne de tu carne.
Por ese hijo o por esos hijos e hijas has trabajado y has luchado para sacarlos adelante.
Se un padre para ellos y aprende de Dios a ser padre.
No descuides la cercanía con ellos, es necesaria esa voz de papá que orienta y anima en el crecimiento. Nadie debe ni puede ocupar tu lugar de padre.
No quieras pasar por un buen papá permitiendo a tus hijos todo y no corrigiéndolos cuando es necesario. No te vuelvas cómplice de ellos. Te agradecerán que los supiste orientar y corregir a tiempo a lo largo de su vida; motívalos para que sean unas personas de bien y ayúdales a crecer en la práctica de las virtudes.
No te olvides que el testimonio de vida es fundamental para enseñar a otro y muy en especial a los hijos cómo tienen que vivir.
Respeta su libertad ante las opciones de vida que ellos tomen. No te opongas a sus decisiones.
Te pido papá que mires y trates por igual al hijo y a la hija, no hagas sentir a la hija que es de segunda “por ser mujer”. Tan importante y grande es el hijo como la hija.
No le dediques más tiempo a los amigos porque es precioso y necesario el tiempo para los hijos.
Dios que te llamó a la paternidad te concede a diario las gracias que necesitas para ser el gran papá que necesitan tus hijos.
¡Felicidades papá! “
Con mi oración y bendición
+Mons Pedro Vázquez Villalobos
Arzobispo de Antequera Oaxaca

