Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 6 de marzo. En el Día de la Familia, el arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó a todos los oaxaqueños a ser cuidadosos con sus padres, a no abandonarlos y representar para ellos una bendición y no una maldición.
En su mensaje, durante la misa dominical que ofició en la Catedral Metropolitana, recomendó ser compartidos con el resto de los familiares, al señalar que en el seno familiar todos se desarrollan de forma limpia.

“No se debe dejar de crecer en el amor y la misericordia en cada familia que es imperfecta, se debe cuidar y valorar, porque hay cosas muy dolorosas y muy tristes en el país y las ciudades, hay mucho desorden”.
Y es que dijo que este mismo desorden es originado por la falta de cumplimiento en las cosas y los descuidos, ya que desde la familia comienzan a formarse los delincuentes.
En el inicio de la cuaresma, pidió a todos analizar la situación de cada uno, de sus fortalezas y limitaciones, sobre todo de las debilidades que son solventadas con la ayuda de Dios.
“A todos Dios hizo santos y por ello dio dones a través del bautismo y de la confirmación, a los casados les concedió el sacramento que da fortaleza, pero deberán alimentarlo cada día”, subrayó.
Recordó que así como Dios daba dones, gracias y bendiciones, también estaba el espíritu del mal que pone tentaciones, algunas de las cuales permanecen por siempre.
El jerarca de la Iglesia Católica, advirtió que el tentador está más activo cuando se está en gracia, cuando las personas se confiesan y reconcilian con Dios.
Sostuvo que no se debía poner toda la seguridad en el dinero o el poder, por eso llamó a los servidores públicos a no caer en la tentación de aprovecharse de sus cargos para beneficiarse personalmente o para hacer el mal a los demás.
Puntualizó que debían pedir a Dios ser justos, honrados, y respetuosos de lo que no les pertenece, para que lleguen a ser buenos administradores.

