Oaxaca de Juárez, 24 de abril. El lunes pasado, el candidato del Partido del Trabajo (PT) al Senado de la República Benjamín Robles Montoya, acusó públicamente al Gobernador del Estado Salomón Jara Cruz, de amenazarlo a él y a su familia, de muerte. Literalmente dijo que le había mandado decir que “le bajara o su familia sería descuartizada” … palabras más, palabras menos.
Benjamín ha sido muy enfático cuando se trata de acusar de “huachicolero” al candidato de Morena a ocupar justamente un escaño en el senado Antonino Morales Toledo y, pues seguramente lo afirma, porque en algún momento de la historia del sanblaseño, fue acusado por la Fiscalía General de la República (FGP), de actos ilícitos e incluso le fueron congeladas sus cuentas bancarias.
No obstante, Nino salió del problema legal y antes y durante la campaña del zapoteco Salomón Jara, fue una de las caras más visibles en la campaña a gobernador y muchos afirman que fue incluso uno de los patrocinadores de Jara Cruz, por eso al llegar al gobierno, Salomón le pagó con la Secretaría de Administración.
A pesar de que es candidato a Senador, Antonino Morales dejó en esa Secretaría a su hermana Viviana Morales Toledo que es la que manda en Administración, una de las secretarías más importante del gobierno pues es donde se adjudican cientos de contratos que forzosamente tienen que pasar por el visto bueno de los hermanos Morales Toledo.
Benjamín Robles ha dicho que quien movió los hilos en Morena para imponer a Nino Morales como candidato al senado, fue Salomón, porque en la encuesta del partido oficialista el que ganó fue el propio Benjamín, dato que confirmó el fin de semana pasado Gerardo Fernández Noñora, vocero de la campaña de Claudia Sheinbaum.
No sé de cierto si Benjamín ha sido amenazado de muerte, pero de ser así, debiera hacer lo que ya hizo su compañera de fórmula Karla Carrasco que también fue amenazada y ella ya interpuso una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), para deslindar responsabilidades, porque una amenaza en estos tiempos de la cuatroté, no es cosa menor.
Los intereses que está tocando Robles Montoya, son para ponerse a pensar porque si por alguna razón no muy lejana, llega a ganar la elección a senador de la república, va a colocarse en la línea sucesoria del gobierno del estado y si los astros se le cuadran y también Claudia Sheinbaum gana la elección, el próximo gobernador en 2028 podría ser el petista, por eso la desesperación de Salomón Jara y hermanos que, sin ser funcionarios ni de gobierno, ni de partido, están metidos de lleno en la contienda electoral.
Las decisiones de Salomón, no son salomónicas, más bien está pensando con los pies, porque en vez de atrapar moscas con miel, le está apostando al vinagre y eso puede redundar en una merma en la cantidad de votos para Morena y hay que recordar que el zapoteco le ofreció a López, dos millones de votos del partido guinda a Claudia Sheinbaum… quien sabe de dónde los va a sacar.
Mientras tanto la corcholata verde de Jara Laura Estrada Mauro, acusada de nepotismo, no más no se nota por ningún lado y va a ser muy difícil que pueda pelearle al PT la primera minoría, mientras que el plan C de Salomón, acaba de pausar la candidatura al senado por el PRI. Mal y de malas el zapoteco.
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