Oaxaca de Juárez, 14 de junio. La telemática en la gestión de flotas es ya un elemento imprescindible en el sector del transporte para quienes desean incrementar su seguridad, su eficiencia y su rentabilidad. Esta fusión entre las telecomunicaciones y la informática tiene múltiples aplicaciones y ventajas, pero es necesario conocerlas para poder ponerlas en práctica.
¿Qué es la telemática en la gestión de flotas?
El uso de la telemática en la gestión de flotas hace referencia a una serie de tecnologías que combinan las telecomunicaciones con la informática. Su funcionamiento se basa en la recopilación de datos en tiempo real sobre los vehículos y las acciones de los conductores, que se transmiten a unos receptores para posteriormente analizarse.
Estos sistemas suelen ser dispositivos de GPS, que se instalan en un lugar no visible del vehículo para evitar la manipulación y que se conectan a un software de control de flotas en remoto, como Trackingfox.com.
Los datos que recopilan son muy variados, como la velocidad a la que se circula, las aceleraciones y las frenadas, el uso del combustible, el rendimiento del motor, las rutas realizadas o la relación entre el tiempo empleado y la distancia, entre otros.
Desde la plataforma a la que van conectados, los datos se analizan en informes para detectar irregularidades o aspectos que se pueden mejorar de cara a incrementar la eficiencia y la productividad. Por lo tanto, utilizar la telemática en la gestión de flotas ofrece una visión global de las operaciones y un seguimiento preciso de todas las acciones y estrategias.
Aplicaciones de la telemática en la gestión de flotas
Pero, ¿de qué forma puede mejor la telemática en la gestión de flotas el desempeño de estas? A continuación te dejamos algunas aplicaciones prácticas y los beneficios que estos dispositivos ofrecen.
Seguridad de la flota
La seguridad es uno de los aspectos más relevantes en la gestión de flotas, no solo porque los vehículos están siempre en la carretera, sino por la carga que llevan y porque pueden encontrarse en cualquier parte del mundo. La telemática se vuelve crucial en este punto, al poder identificar en todo momento el lugar exacto en el que está el vehículo y el desplazamiento realizado. En el caso de que el seguimiento sea de la conducción, se pueden identificar patrones que resulten ineficientes o arriesgados y modificarlos.
Planificación de rutas
Al poderse obtener datos en tiempo real, la telemática posibilita la elección más idónea de una ruta. Además, cuenta con un historial, por lo que se basa en experiencias pasadas y en la previsión futura del tráfico. De este modo, se evitan los atascos y se siguen las rutas más rápidas, lo que repercute en los tiempos de entrega. Estos se reducen y se incrementa la satisfacción del cliente, al que también se le informa en todo momento de dónde está el producto.
Mantenimiento de los vehículos
Los datos que recopilan los dispositivos GPS incluyen el consumo de combustible y el funcionamiento general del vehículo. Así, cuando algún elemento no actúa como es de esperar, se recibe una notificación. También es posible establecer cuándo tocan las revisiones técnicas. Lo que se consigue no es solo aumentar la eficiencia operativa, sino también mejorar el mantenimiento de la flota. A su vez, se incrementa la vida útil y se reducen los costes.
Estos son solo algunos ejemplos de cómo trabaja la telemática en la gestión de flotas. Para poder disfrutar de estas aplicaciones y sus beneficios, basta apostar por el rastreo con GPS e integrarlos con un software de administración remota.
