Ricardo García
Oaxaca de Juárez, 22 de octubre. Tuvieron que pasar varios años para que nuevamente un oaxaqueño se adjudicara la Carrera Panamericana, en esta ocasión a bordo del auto Studebaker 1953, el piloto Emilio Velázquez y el navegante Javier Marín se coronaron como campeones absolutos de la carrera de autos clásicos más importante del mundo.
A bordo del famoso Golden Tiger con el número 113, la escudería MRCI Racing Team, puso el nombre de Oaxaca en lo más alto del automovilismo a nivel internacional. Fueron varios años de intentos y aprendizaje, pero finalmente el esfuerzo y la tenacidad recompensó a Emilio y Javier con el título de campeones.
Una complicada y desgastante aventura que inició en Tuxtla, Gutiérrez, siete días de competencia y más de 3,200 kilómetros de recorrido, fueron los que tuvieron que superar los pilotos nacionales e internacionales. La justa reunió a 80 competidores de diversas categorías.
En lo que fue una competencia muy reñida entre el equipo de Oaxaca y la tripulación Damiron, la última etapa definió al nuevo campeón de la justa internacional, el dramatismo se vivió en el tramo Zacatecas-Durango, sin embargo la ventaja de Emilio y Javier, fue determinante para llevarse el podio final en la meta 2015.
El piloto oaxaqueño Emilio Velázquez Rivera, señaló que esta edición era en la que mejor preparados llegaban, las diferentes participaciones los dotaron de experiencia para evitar errores que años atrás les costaron el título. Sin embargo ahora la gloria es para el equipo mexicano que vuelve a destacar en una justa de automovilismo a nivel mundial.

