Edwin Meneses
Salina Cruz, Oax. 9 de junio. El rugido constante del mar terminó por cobrar factura. Tras tres días de intenso oleaje provocado por el fenómeno de mar de fondo que afecta al litoral del Pacífico y la costa oaxaqueña, la mañana de este martes colapsó parte del emblemático mirador de Playa Abierta, uno de los sitios más visitados por familias y turistas en este puerto.
Desde el lunes, cuando las olas incrementaron su fuerza y altura, autoridades de Protección Civil habían advertido sobre el riesgo inminente.
El agua golpeaba sin descanso la estructura y escarbaba por debajo de sus cimientos, debilitando poco a poco la base que sostenía el espacio de observación frente al mar.
Fue al amanecer cuando la naturaleza terminó imponiéndose. La parte frontal del mirador cedió ante la fuerza del océano, dejando una imagen impactante para quienes durante años acudieron al lugar para contemplar los atardeceres, disfrutar de la brisa marina o capturar una fotografía con el paisaje del Pacífico como fondo.
La noticia se propagó rápidamente entre la población. Decenas de curiosos llegaron al sitio para documentar con sus teléfonos celulares el momento posterior al derrumbe. Entre asombro y preocupación, muchos observaron cómo el mar había devorado una parte importante de un espacio considerado ya parte de la identidad recreativa de Playa Abierta.
Ante el riesgo de nuevos desprendimientos, elementos de la Marina, Policía Municipal, Policía Vial Estatal y Protección Civil implementaron un operativo para acordonar la zona y restringir el acceso. Mientras las olas continuaban golpeando la costa, las autoridades insistieron en el llamado a la población para mantenerse alejada del área y evitar accidentes, en tanto se evalúan los daños ocasionados por el fenómeno marítimo.
