El mando sexenal y la esperanza
Hermógenes Beltrán García
Oaxaca de Juárez, 10 de diciembre. Oaxaca, los oaxaqueños, los mexicanos y muchos de fuera estamos con la esperanza renovada de un futuro mejor tras las mayor decepción sexenal en la historia reciente de la entidad al haber creído en discursos de transparencia y rendición de cuentas, de no más violencia, de un gobierno con mejores mujeres y hombres pero todo eso fue una quimera en la Oniria y lo onírico, Oniria término del sánscrito, se alude al nombre admirable de la tierra prometida e imagen exacta del paisaje real en la geografía, solo se puede visitar si se goza de especial sobriedad y lucidez mental, al entrar físicamente en reposo, actuar estelarmente en los sueños. El país de las maravillas. Paraíso celestial, conocido como Nirvana en las escrituras orientales. Es el escenario hipotético en donde se supone, se verifica la primera creación según el génesis bíblico. Principio, Espacio Abstracto Absoluto del Sidéreo y, onírico relativo a los sueños
De lo onírico, de los sueños casi estamos de retransitar el tramo de Gustavo Díaz Ordaz en el Palacio de las Bellas Artes donde acudió al cambio de estafeta; Luis Echeverría Álvarez le entregó el mando a sus sucesor al que dijo que defendería al peso como un perro, Jose López Portillo como se hacía llamar José Guillermo Abel López Portillo y Pacheco
El sexenio de Luis Echeverría Álvarez se caracterizó por sus inesperadas acciones que ponía al Estado Mayor Presidencial en aprietos como cambiar al momento su agenda o su régimen de efebocracia, su dispendio al por mayor, su inclusión en el mundo exterior con la Carta de los Derechos y Deberes de las Naciones o su Tercer Mundo con Tito de Yugoeslavia, Nehru de India, Sukarno de Indonesia y los coqueteos políticos con Carles de Gaulle lo cual ponía a su antecesor en situación anómala por eso el día de la asunción exclamó según los diarios de la época: “Por fin la pesadilla ha terminado”
En Oaxaca estamos a escasos días de que el sexenio estatal de la esperanza fallida, el que nos tocó vivir en el régimen dl gobernados Gabino Cué Monteagudo al que creemos sus colaboradores lo empujaron a la puerta trasera de la historia, llegó a su fin y la esperanza renovada cuando el hoy gobernador Alejandro Ismael Murat Hinojosa asumió el mando por mandato formal de la mayoría de los ciudadanos en ejercicio del voto.
El suscrito anuló los suyos a renovar los poderes en 2016 en Oaxaca, estaba seguro del triunfo del candidato del PRI, el abogado Alejandro Ismael Murat Hinojosa al analizar el espectro en cual se manejaba el proceso comicial que lo llevó al triunfo, con la soterrada campaña de partidos de supuesta oposición pero fue un proceso tejido finamente de mucho tiempo ha, tuvo su epílogo cuando las autoridades correspondientes confirmaron su triunfo y tambien al ser reconocido por su principal oponente José Antonio Estefan Garfias.
La maquinaria del Partido Revolucionario Institucional operó a la perfección con un trabajo hilvanado por sus estrategas que los ciudadanos analizamos y pensamos fue con una urdimbre sin paralelo al cooptar a la aparente oposición que le hizo su papel y Alejandro Ismael Murat Hinojosa se alzó con el triunfo.
Con él, nuevamente los oaxaqueños nos asimos a sus venideros seis años de gobierno como en un clavo ardiendo a la esperanza y le pedimos que si ha trazado su vida en una serie de triunfos según la red política con un paso talante, siendo su ciudad de origen la de México, por ius sanguinis del latín “derecho de sangre” es por decisión legal, ciudadano oaxaqueño, el ius sanguinis es criterio jurídico que puede adoptar un ordenamiento para la concesión de la nacionalidad.
Ese mismo criterio lo utilizó Porfirio Muñoz Ledo y Lazo de la Vega cuando pretendió ser gobernador estado de Guanajuato, no hay nada nuevo bajo el sol en ese aspecto y es oaxaqueño legalmente.
Gobernador formalmente a partir del uno de diciembre hay testimonio real de su mando ejercicio previo al cabildear a que el congreso federal asignara otro presupuesto histórico; esperamos sea ejercido con pasión entrega y patriotismo, sin caer en la ingenuidad, después de todo esperamos que el gobernador AIMH actúe como lo que deseamos, como estadista, con visión de futuro ya que está ante la historia y tiene la oportunidad de pasar por la puerta grande.
Si por compromisos fácilmente comprensibles está obligado como siempre a pagar cuotas a cuates, que lo haga y les brinde la oportunidad con él de pasar por la puerta grande de la historia o a un año o en 100 días les dé las gracias y se reconcilie con Oaxaca y los oaxaqueños; le diremos en lenguaje coloquial y en lenguaje formal: ¡No nos falles Alejandro!; ¡No nos falle señor gobernador! Veremos dijo el ciego pero a la esperanza nos atenemos, Oaxaca merece un mejor destino y AMH tiene la oportunidad de trazar la ruta en seis años y enderezar el rumbo. ¿Eso esperamos! hbeltrang@hotmail.com
