Oaxaca de Juárez, 5 de junio. vía @Juan_OrtizMX
Esto lo que he visto hasta el momento.
1. PRIMERO EL CONTEXTO:
Después del atentado contra Trump en 2024 Elon Musk se volvió su aliado número uno.
Le metió más de 260 millones de dólares a la campaña.
También lo impulsó desde su plataforma X.
Una vez ganada la elección, y con Trump en el cargo, logro colarse en al gobierno.
Trump lo puso al frente del DOGE (sí como el meme), que fue como una oficina para cortar gasto y correr burócratas.
2. CHOQUE DE EGOS
Primero fueron tensiones con el equipo de gobierno.
Musk chocó con conservadores como Marco Rubio por los recortes de DOGE.
Y sobre todo por el despido de medio mundo sin avisar.
Luego defendió un tratado con Europa cuando Trump quería más aranceles.
Musk renunció (o lo renunciaron). Y para calmar el tema, Trump le hizo su despedida en la oficina oval entregándole las llaves de la Casa Blanca.
Pero lo que rompió todo fue el nuevo plan fiscal de Trump.
3. LA GOTA QUE DERRAMÓ EL VASO
Musk dijo que la ley era una “abominación repugnante” porque sube el déficit a 2.5 billones y clava más deuda a la gente.
Dijo que ni le avisaron del plan y que lo aprobarían escondidas. Trump juró que Musk sabía todo.
Trump contestó furioso. Dijo que Elon se volvió loco y que solo le importa su negocio.
Que está ardido porque quitaron los subsidios para los coches eléctricos.
Y para rematar amenazó con cortar todos los contratos de SpaceX y Starlink.
Literal dijo que era “la forma más fácil de ahorrar miles de millones”.
4. MUSK RESPONDE
Musk no se quedó callado. Le contestó en X. Lo acusó de mentir y lo remató con una bomba: “Trump aparece en los archivos de Epstein”. Así tal cual.
“Time to drop the really big bomb” escribió. Y dejó a millones con la boca abierta.
Como era de esperarse las acciones de Tesla se fueron al piso. En Wall Street cayeron en doble dígito.
Y pensar que hace unas semanas se daban abrazos en la Oficina Oval. Hoy se tiran bombas digitales frente a millones.