Edwin Meneses
Juchitán de Zaragoza, Oax. 22 de febrero. En el panteón “Domingo de Ramos” en el municipio de Juchitán de Zaragoza, ya descansan los cuerpos de Perla y Wilbert Daniel, los dos hermanitos de 9 y 6 años de edad, encontrados sin vida el pasado 18 de febrero sobre la carretera del Canal 33 del tramo de Espinal a Juchitán en el Istmo de Tehuantepec y, que de acuerdo a la fiscalía, murieron por asfixia.
Su funeral se tiñó de una gran tristeza, desolación de familiares, amigos, conocidos y compañeritos de la escuela, que acudieron vestidos con su uniforme de la Escuela Primaria “Saúl Martínez”, donde ambos estudiaban.
La madre, su abuela y sus tíos, lloraban sin consuelo y clamaban por justicia.
Entre los llantos, una banda no dejaba de tocar canciones infantiles de Cepillín y también los despidió un mariachi que los esperaba a la puerta del panteón.
Sus compañeritos de escuela caminaba acompañando el cortejo fúnebre con un cántico tradicional de la escuela.
Algunos de sus vecinos recordaban a los pequeños como unos niños amorosos, tiernos y amigables.
El ataúd de cada uno de ellos vestía tela blanca y se les despidió con docenas de flores, arreglos florales y coronas de amigos y familiares que apreciaban a los pequeños.
Los cuerpos de los hermanitos fueron abandonados la madrugada del 18 de febrero entre matorrales en Jurisdicción de El Espinal en la región del Istmo de Tehuantepec, hasta el momento las autoridades ministeriales no han esclarecido este horrendo crimen, solo se ha señalado que este hecho no está vinculado con la delincuencia organizada y que la muerte de los menores fue por asfixia.
La Fiscalía General de Oaxaca mediante un comunicado, informó que continúa las investigaciones en dos vertientes para esclarecer este lamentable hecho, mismas que se están que se están agotando de manera diligente y oportuna, además de contar con una persona detennida.
