Donají, la leyenda es una obra de teatro y danza que desde hace treinta años narra una historia simple que parece de amor, pero que en realidad aborda el sacrificio de una mujer por su pueblo. Es un espectáculo atractivo y gratuito para un público que no suele tener contacto con estas formas de expresión artística. Es teatro popular, por catalogarlo de alguna manera, que cautiva a un auditorio ubicado en un espacio abierto donde a veces llueve o hace frío, pero que aun así la gente espera pacientemente que
se desarrolle.

Esta vez se realizó en el auditorio Guelaguetza.
Sarai Jiménez
Después de dos años de haber sido suspendida debido a la pandemia de Covid-19, nuevamente los oaxaqueños y turistas vibraron con la trágica historia de amor de Donají, la Leyenda, espectáculo dancístico presentado en el marco de la máxima fiesta de los oaxaqueños, la Guelaguetza.
Presidida por el presidente municipal de la ciudad de Oaxaca, Francisco Martínez Neri, quien estuvo acompañado por la secretaria de Cultura Federal, Alejandra Frausto, la historia de amor de Donají y Nucano ambientada en el año 1501, provocó diversas sensaciones entre los asistentes, quienes en todo momento reconocieron el gran trabajo de danza de los bailarines.
El público asistente al auditorio Guelaguetza, mostró su entusiasmo por conocer está trágica historia de amor y guerra entre los pueblos mixteco y zapoteco, y los enfrentamientos que tuvieron que al final llevaron a la princesa a sacrificarse por amor a su pueblo.
La música y los bailes que se desarrollaron entre los pasillos del mismo auditorio, adentraron a todos los asistentes a esta hermosa leyenda de amor, guerra y sacrificio que este 2022 cumplió 38 años de ser presentada.
Los coloridos vestidos de los bailarines nuevamente dieron vida a la rotonda de las azucenas, donde evocaron las danzas y el amor de la zapoteca y el príncipe Nucano.
Conocieron como Donají envió el recado a su padre que los mixtecos dormían en Monte Albán, por lo que los suyos llegaron a la montaña y los mixtecos cayeron por millares antes de poder organizar una defensa.
Los aplausos del público sonaron en el auditorio Guelaguetza, al concluir la leyenda con la pirotecnia que iluminó la capital oaxaqueña.
Por primera ocasión, el Ayuntamiento de la Ciudad de Oaxaca, organizó al término de este espectáculo un convite que partió del auditorio Guelaguetza hacia el Templo de Santo Domingo de Guzmán.