La Razón
Oaxaca de Juárez, 11 de febrero. PULSO POLÍTICO. Un plantón lopezobradorista en el Paseo de la Reforma, desde el cruce con la avenida Insurgentes hasta la calle de Bucareli, frente a la Secretaría de Gobernación y un bloqueo en esa misma transitada vía, le bastaron a los dirigentes y militantes de la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca para doblegar al gobierno federal, que al cabo de dos días y más de 14 horas de negociación, aceptó agilizar el pago de salarios atrasados a dos mil profesores; que se reconozca la carrera magisterial para la obtención de plazas y mayores beneficios médicos.
Sólo así y después de desafiantes proclamas como las de “tomaremos el Paseo de la Reforma cuantas veces sea necesario” si no se atendían sus demandas y, “no permitiremos que las autoridades nos pongan la bota en el cuello”, luego de realizar un mitin en la columna a la Independencia, aceptaron abandonar el Distrito Federal.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Grupos armados de palos, varillas y piedras, con el rostro cubierto que dijeron ser profesores y estudiantes normalistas, bloquearon los accesos al aeropuerto de Acapulco, mientras otros contingentes hacían lo mismo en la avenida costera del puerto, con una marcha que ocupó ambos carriles de circulación.
Sus demandas fueron las mismas que los disidentes oaxaqueños presentaron en la Secretaría de Gobernación, después del plantón que anteayer instalaron en el Paseo de la Reforma y la calle de Bucareli, que levantaron en el transcurso de la madrugada de ayer y que volvieron a bloquear durante la marcha que realizaron al ex Palacio de Covián.
Al fin, la PGR se decidió a actuar en Guerrero, más allá del caso Iguala y los asesinatos y la desaparición de normalistas de Ayotzinapa que la han tenido acorralada y aprehendió a Carlos Mateo Aguirre, hermano del ex gobernador perredista, Ángel Heladio Aguirre; a Paulo Ignacio Hughes Acosta, director de Desarrollo Urbano del estado y al hermano de éste, Jorge Eduardo Hughes.
Los tres fueron trasladados a las instalaciones de la SEIDO para ser interrogados sobre si en ese caso estaría involucrado el ex mandatario, el procurador general declaró que “hasta este momento, no”.
Carlos Mateo Aguirre fue coordinador ejecutivo del gobierno de Guerrero durante la gestión de su hermano y delegado de la SCT en Morelos, y entre los presuntos delitos que se le imputan son los de peculado, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
Aún en víspera de que The New York Times publicara hoy el reportaje sobre la media docena de inmuebles cuya propiedad ese diario atribuye al ex gobernador priísta de Oaxaca, José Murat Casab, el caso escaló aceleradamente.
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