Oaxaca de Juárez, 2 de marzo. El descenso del número de espermatozoides y los cambios en el desarrollo sexual amenazan la supervivencia humana y podrían conducir a una crisis de fertilidad, según explica la experta en epidemiología reproductiva y medioambiental Shanna Swan en su nuevo libro.
En este libro, Shanna Swan advierte que la inminente crisis de fertilidad representa una amenza global comparable a la crisis climática.
“El estado actual de los asuntos reproductivos no puede continuar por mucho más tiempo sin amenazar la supervivencia humana”, mencionó a Count Down.
La crisis de fertilidad representaría un problema global comparable con el cambio climático.
La experta llegó a esta conclusión tras un estudio de 2017, del que es coautora, y en el que se descubrió que el conteo de espermatozoides en Occidente se había desplomado un 59% entre 1973 y 2011.
Basándose en este hallazgo, Swan advierte en su libro Count Down (Cuenta Regresiva) que el conteo de espermatozoides en hombres podría llegar a cero en el año 2045.
“Eso es un poco preocupante, por decir lo menos”, dijo al respecto a Axios
En el libro, Swan y la coautora Stacey Colino exploran cómo la vida moderna está amenazando el conteo de espermatozoides, cambiando el desarollo reproductivo masculino y femenino y poniendo en peligro la vida humana.
“Los impactos adversos sobre la fertilidad también suelen tener consecuencias negativas para la salud y la longevidad futuras de las personas, tanto para hombres como para mujeres”, escribió en su cuenta de Twitter.
Señala que el estilo de vida y la exposición a sustancias químicas están cambiando y amenazando el desarrollo sexual humano y la fertilidad.
Swan ofrece consejos sobre cómo protegerse de los productos químicos dañinos e insta a las personas a “hacer lo que podamos para salvaguardar nuestra fertilidad, el destino de la humanidad y el planeta”.
Culpa a las “sustancias químicas en todas partes”, que se encuentran en plásticos, cosméticos y pesticidas, que afectan a los sistemas endocrinos como los ftalatos y el bisfenol-A.
“Los productos químicos en nuestro medio ambiente y las prácticas de estilo de vida poco saludables en nuestro mundo moderno están alterando nuestro equilibrio hormonal, causando varios grados de estragos reproductivos”, parte de lo escribe en su libro.
