Oaxaca de Juárez, 21 de agosto. Como un aliado y no como un inconveniente, la lluvia adorna la Ceremonia de Clausura de los Juegos Olímpicos Río 2016 y en el desfile cientos de deportistas presentes, incluidos, por supuesto, algunos de los que conformaron la Delegación Mexicana.
Vestidos de pants negro y chamarra blanca, algunos atletas tricolores dijeron presente en la última fiesta de Río 2016, ya sin la presión de una competencia y con el sabor de haberlo dejado todo en busca de la añorada presea olímpica.
Mientras el desfile de los atletas continuaba, al fondo se escuchaba la música de “Vassourinha”, que fue interpretada por la SpokFrevo Orquestra.
La tecnología también estuvo presente entre los atletas, cientos con celular y cámara en mano para mantener el recuerdo intacto de algo inolvidable en el cierre de esta justa deportiva.
México concluyó con cinco medallas conseguidas, tres platas y dos de bronce para disminuir las críticas que se habían presentado en los primeros días de Río 2016.
Color, música y dramatización natal dan sabor a la clausura
Como es habitual en este tipo de eventos, el colorido siempre sobrado, lleno de alegría está presente en la Ceremonia de Clausura de los Juegos Olímpicos Río 2016, la música y dramatización son otros ingredientes notables.
Ante la presencia del alemán Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional, que saludó a los presentes, la fiesta continuó con la coreografía del ícono de Río 2016 y los conocidos aros olímpicos, que representan a los cinco continentes.

De igual manera, se dejó ver la creación del Pan de Azúcar, Cristo Redentor, Arcos de Lapa con el grupo Barbatuke, para dar entrada a a la música interpretada por Pixinguinha, Braguinha e Noel Rosa, todos de Vila Isabel.
Posteriormente, el país anfitrión dio el golpe de autoridad con la entonación del Himno de Brasil por parte de 27 niños, que representan los 26 estados y un distrito del “Gigante Sudamericano”.
Una bailarina representando a Carmen Miranda, el símbolo de la samba brasileña, que en paz descanse, da entrada a las banderas y algunos atletas que estuvieron presentes durante las competencias de Río 2016.
205 países, equipo de refugiados y atletas independientes presentes
Al ritmo de la famosa Carmen Miranda, el máximo símbolo de la samba brasileña, comenzó el desfile de los atletas olímpicos, que hicieron historia durante estos días en los Juegos Olímpicos Río 2016.

Algo histórico, desfilaron los 205 países participantes de esta máxima justa deportiva, y de igual manera caminó la delegación de atletas refugiados, así como los deportistas que conformaron la delegación de Atletas Olímpicos Independientes.
Todo lleno de colorido y con la música brasileña en el fondo, diversos deportistas desfilaron en el estadio Maracaná precedidos por las banderas de cada delegación y con las medallas ganadas al cuello, siempre sonrientes y presumiendo el gran logró.
Inicia la ceremonia de clausura
En el mítico estadio Maracaná, dio inicio la Ceremonia de Clausura de los Juegos Olímpicos Río 2016, la máxima justa deportiva multidisciplinaria número 31 terminó de gran manera y empieza la nueva Olimpiada rumbo a Tokio 2020.

Con un Estados Unidos avasallador en el medallero y con un sinfín de anécdotas e historias que se vivieron en la alberca, pista, campo, cuadrilátero, tatami y demás, Río de Janeiro cumplió con creces la realización de este evento deportivo ante el testigo del Cristo Redentor.
La nostalgia de un adiós de aprecia en el Maracaná, un inmueble que aguardó en sus afueras la flama olímpica, algo histórico porque por vez primera el atletismo se efectuó sin la presencia del pebetero.

Multicolores, banderas, naciones, espectadores, el ambiente, está todo listo para el arranque de la Clausura para que se dé el paso de la bandera Olímpica para Tokio. Un segundero del 10 para el cero fue el arranque de la fiesta de culminación.
Río 2016 se despide hoy con fiesta para “lavar el alma” a ritmo de samba
Río de Janeiro despedirá este domingo sus Juegos Olímpicos con una fiesta para “lavar el alma” en la que el carnaval y la samba, dos de los símbolos de la ciudad, tendrán un especial protagonismo.
Río quiere despedirse con la fiesta de la “alegría” para dejar un buen recuerdo tras los primeros Juegos celebrados en Suramérica.
“Será una fiesta para lavar el alma de todo el mundo”, resumió esta semana el director de ceremonias del comité organizador, Leonardo Caetano.
“Lavar el alma” tiene un especial significado si se tiene en cuenta el contexto en el que se realizó la cita olímpica, en un país lastrado por la crisis económica y dividido por la crisis política que, según Caetano, ha demostrado que “se pueden superar obstáculos que parecían insalvables”.
Una fiesta que servirá también para reconocer la “manera brasileña de hacer las cosas”, y en el caso de Río, el “jeitinho carioca”, como localmente se conoce a la capacidad de improvisar para seguir adelante.
La ceremonia, que se desarrollará en el estadio de Maracaná, contará con más de 3,000 voluntarios y 300 bailarines.
Aunque los detalles se mantienen en secreto, la escenógrafa Rosa Magalhaes, reconocida por su trabajo como directora de las mejores escuelas de samba del país, adelantó que será un acto “muy brasileño” y que contará con el desfile de la comparsa Cordao da Bola Preta, la más popular del carnaval de Río.
Habrá también una “sorpresa” que Magalhaes no quiso desvelar y un espacio para la presentación de Tokio, sede de los Juegos 2020.
Cerca de 3,000 millones de personas seguirán la ceremonia por televisión y el Maracaná, con capacidad para 70.000 personas, ha vendido hasta ahora más de la mitad de las entradas.
Los Juegos se inauguraron el pasado día 5 de agosto con una vistosa ceremonia dirigida, entre otros, por el realizador Fernando Meirelles, que repasó la historia del país y concedió protagonismo a la música brasileña, desde la bossanova a la samba sin olvidar el funk.
Tras la ceremonia, el presidente interino, Michel Temer, inauguró formalmente los Juegos en medio de un sonoro abucheo en Maracaná.
Temer, que sustituye desde el pasado mayo a la presidenta Dilma Rousseff, apartada temporalmente del poder por el Congreso, no ha vuelto a aparecer en los Juegos de Río pero eso no ha evitado los abucheos en su contra en algunas de las competencias e incluso en el parque olímpico.
El presidente interino ya ha confirmado que no asistirá a la ceremonia de clausura.
Tampoco estarán quienes se consideran los “padres” de los Juegos de Río, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, y su sucesora, Dilma Rousseff, a punto de ser destituida por el Congreso.
Ajena de la crisis política, la fiesta de clausura pretende demostrar que “el momento de apagar la llama es un nuevo comienzo. Vamos a mostrar lo que el brasileño tiene de mejor, la alegría”, resumió el escenógrafo Abel Gómes.
